Portada
Todas las portadas
Sin Distancia 2007

Galería de Fotos

FEDER
FEDER


Información General
A Coruña
Albacete
Alcalá la Real
Ávila
Ávila MEC
Barbastro
Baza
Campo de Gibraltar
Cangas de Onís
Cantabria
Ceuta
Dénia
El Barco de Ávila
Gijón
Guadalajara
Instituciones Penitenciarias
La Rioja
Les Illes Balears
Madrid
Mérida
Nador
Olvera
Plasencia
Pontevedra
Tenerife
Tortosa
Vila-Real
Viveiro
Edición 2008>> Noticia
ALCALÁ LA REAL - 10 de julio

José Antonio Lorente afirma que el bioterrorismo ha existido siempre

Es el director del Laboratorio de Identificación Genética de la Universidad de Granada


José Antonio Lorente Acosta, profesor titular de Medicina Legal y director del Laboratorio de Identificación Genética de la Universidad de Granada, fue el encargado de impartir la conferencia Terrorismo Biológico, en la que analizó la evolución de este tipo de armas desde la Antigüedad hasta nuestros días.


Lorente comenzó su charla hablando de que siempre ha existido el bioterrorismo. Antiguamente se cargaban las catapultas con cadáveres que tenían la peste para contaminar así al enemigo. Pero, según el profesor, el terrorismo biológico como se concibe hoy en día surge en el año 2001 tras el ataque mediante cartas con ántrax a Estados Unidos. A partir de ese momento comenzaron las investigaciones sobre el bioterrorismo y el FBI, incluso, creó incluso toda una unidad de materiales peligrosos para prevenir posibles ataques.

El ponente comentó que el deber de los científicos forenses es analizar los microorganismos y averiguar su ADN o ARN para saber así de dónde provienen. Habló de que existen distintos tipos de bioterrorismo, como el animal o el vegetal, pero que el más importante es el humano.

Por ultimo explicó que los terroristas prefieren las armas biológicas frente a las armas nucleares, por las ventajas que tienen las primeras respecto a las segundas. Así, las armas biológicas se pueden conseguir en grandes cantidades por un coste muy bajo y sin grandes instalaciones. Son fáciles de transporta, y se expanden rápidamente  a través del agua, el aire o los alimentos. 

Fátima Ramírez Zamora 


   

© UNED Centro de Servicios Informáticos - 1995/2010