España forma parte de la lista de destinos ligados al turismo arqueológico
Cada vez es mayor la sensibilidad de la población en relación a la conservación del patrimonio
Torre de Lucía, en Plasencia
Si en Campo de Gibraltar se habla de arqueología submarina, en Plasencia se habla de turismo arqueológico de la mano de Pedro Matesanz Vera y Cristina Sánchez, arqueólogos, y ponentes del urso Patrimonio y Turismo dirigido por Mercedes Orantos Sánchez–Rodrigo.
El turismo arqueológico es una modalidad bajo la que se presentan propuestas y productos culturales basados en proyectos de investigación y puesta en valor del patrimonio arqueológico con una proyección científica, educativa, cultural y social. Según Matesanz y Sánchez, España está dentro de la lista de destinos claramente ligados al turismo arqueológico, entre los que destacan los ya consagrados en ese aspecto como Egipto, Grecia, Italia, Túnez, Perú o México.
Sin embargo, el buscar espacios de alta calidad natural, cultural, histórica y turística y satisfacer estas necesidades de ocio, recreo, aprendizaje y diversión está, en numerosas ocasiones, acompañado de un efecto negativo, como el exceso o ausencia de señalización de rutas turísticas, que llevan a la confusión del espectador. Por ello es necesario la gestión equilibrada, con equipos multidisciplinares de profesionales, de los espacios protegidos y destinados a recibir visitantes.
Son numerosas las fórmulas que se proponen para cada caso: se pueden incluir las nuevas tecnologías audiovisuales, maquetas, dioramas, programas innovadores, programas informáticos interactivos, etc... También se pueden utilizar réplicas de piezas arqueológicas, al igual que talleres que impliquen la participación activa del visitante y que permitan conjugar aprendizaje y diversión. Otro aspecto fundamental es la formación de profesionales que gestionen las enormes posibilidades de la arqueología en los circuitos turísticos para corregir errores que existen en la actualidad.
Para finalizar, los arqueólogos abordaron el análisis de diversos casos prácticos en Extremadura y, en concreto, en la ciudad de Plasencia, como la Torre de Lucía, el convento de San Vicente Ferrer, etc.