Hoy en día no se sabe con exactitud cuando empezaron a ser explotadas las salinas de Armallá, pero el hallazgo de restos arqueológicos de origen celtíbero en las inmediaciones del complejo indican que ya se estaban utilizando en aquella época. En árabe “mina de sal” se traduce por m’adin al-mallaha, de donde deriva el actual nombre de Armallá, lo que demuestra la presencia de los musulmanes en las salinas. Es en este período cuando se tienen las primeras noticias documentadas de su existencia. En el día de ayer, dentro de la práctica de campo del Curso de Verano La gestión de los espacios naturales: el Parque Natural del Alto Tajo, una de las paradas obligadas fue la visita a las salinas de Armallá. Muestra de toda la actividad replegada durante toda la jornada son este artículo y el álbum de fotos que lo acompaña.
Las tres misiones de un Parque Natural son la conservación y mejora de los recursos naturales, la ordenación del uso público y el fomento del desarrollo socioeconómico de la zona. En la ponencia impartida a primera hora de hoy, por Ángel Vela Laina, director del Parque Natural del Alto Tajo, titulada 10 años de Declaración del Parque Natural del Alto Tajo: el reto de la conservación, ha hecho un balance de lo que han supuesto estos diez años para la zona. En la sesión posterior, una mesa redonda moderada por Antonio Fernández Fernández en la que han participado representantes de Instituciones y colectivos de la zona se ha hecho un balance sobre las repercusiones territoriales que ha tenido la Declaración del Parque Natural del Alto Tajo. Con la entrega de diplomas a los alumnos asistentes ha concluido el curso La Gestión de los espacios naturales: El parque natural del Alto Tajo y, como ocurriera el verano pasado,… ¡Todos…. han amenazado con volver!
Entender un paisaje más allá de la mera descripción implica saber interpretar cada una de esas huellas y entenderlas para, como si de un puzzle se tratara, llegar a comprender ese todo que es el paisaje que hoy contemplamos. Los ríos son ejes que conducen la aguas, las organizan en cuencas separadas por divisorias, inciden en las rocas, modelan los valles, los rellenan en una respuesta cómplice a los cambios ambientales que se van sucediendo a lo largo de la historia, pero además dirigen el poblamiento como recursos de supervivencia que son.
En la edición del periódico de ayer iniciábamos un recorrido por las nueve geo-rutas del Parque Natural del Alto Tajo. Como ya indicamos, estas rutas están orientadas al público en general. Se pueden recorrer a pie o en vehículo, siendo la mayoría de ellas de carácter mixto. Muchas de ellas empiezan o acaban en áreas recreativas o poblaciones que poseen infraestructura hotelera.
Las Geo-rutas son itinerarios geológicos con las que se pretende facilitar el conocimiento y la comprensión de la enorme riqueza geológica de este espacio natural protegido. A través de ellas se pueden comprobar los diferentes rasgos geológicos y su eolución en el Alto Tajo.
Estos itinerarios interpretativos empezaron a funcionar en 2007. En ellos se transmite una información que permite al público conocer mejor el patrimonio geológico del Alto Tajo.
El verano pasado, los alumnos del curso El primate viajero se quedaron con ganas de visitar la Cueva de los Casares, por lo que se intentó paliar su decepción mediante la excursión que unas semanas antes habían realizado los alumnos de Sociología del Curso de Acceso del Centro de Guadalajara. Ayer, los alumnos del curso de Antropología, arqueología, etnoarqueología, experimentación: los modos de vida tras el registro arqueológico paleolítico, tuvieron la oportunidad a lo largo de toda la mañana no sólo de visitarla sino también de remontarse al pasado, gracias al taller de industrias líticas que para la ocasión montaron los organizadores del curso en los alrededores de la cueva.
La segunda de las ponencias del curso Antropología, arqueología, etnoarqueología, experimentación: los modos de vida tras el registro arqueológico paleolítico, dirigido por Mario Menéndez Fernández y Eduardo García Sánchez, ha acercado a los presentes a los recursos paleolíticos existentes en la cuenca fluvial del Sella.
El Museo de Molina está situado en el antiguo Convento de San Francisco de Molina de Aragón y, entre otras piezas, alberga importantes colecciones de Arqueología celtibérica y romana, de vida natural, Paleontología y Entomología, con las que se pretende comprender cómo el hombre llega a dominar su entorno y crear la cultura.
Con la inauguración del curso Antropología, arqueología, etnoarqueología, experimentación: los modos de vida tras el registro arqueológico paleolítico, dirigido por Mario Menéndez Fernández y Eduardo García Sánchez, se ha dado el pistoletazo de salida a los Cursos de Verano 2010 en el Centro Asociado de Guadalajara.