La evaluación se efectuará mediante la suma de los rendimientos efectuados por el alumno a lo largo del curso que comenzarán con la realización de las tareas de evaluación continua, seguirán por la elaboración individual de un trabajo obligatorio y concluirá con la correspondiente prueba presencial. La relación de porcentajes es la siguiente:
Actividades de evaluación continua: hasta un 20%
Trabajo individual obligatorio: hasta un 20%
Pruebas presenciales: hasta un 60%
Los puntos correspondientes a la evaluación continua (con un máximo de 2 puntos) se sumarán a la nota de la prueba presencial, siempre que en ésta se alcance la calificación de 2,5 puntos.
La prueba presencial para aquellos alumnos que hayan seguido al evaluación continua será únicamente de tipo test y en ella se contestarán a una serie de preguntas con tres respuestas posible, de las que solo una será la correcta.
Todos aquellos alumnos que no hayan podido seguir la evaluación continua tendrán que contestar en la prueba presencial, además del examen tipo test, una pregunta a desarrollar en un determinado espacio por las que se podrá obtener un máximo de 2 puntos, y presentar el trabajo individual y obligatorio. El trabajo obligatorio significa que es condición necesaria para aprobar la asignatura debiendo obtener como mínimo 1 punto de los 2 posibles
Durante la realización de las pruebas presenciales no se puede utilizar material escrito (libros, programas, apuntes, etc.) ni calculadoras.
La evaluación continua consta de 2 tareas con 3 actividades cada una de ellas. La evaluación continua tendrá lugar siempre y cuando el alumno entregue en tiempo y en forma todas las actividades que constituyen las tareas propuestas en el curso.