En la Introducción Metodológica que aparece al comienzo de las Unidades Didácticas de Geografía Física de España se hace un amplio análisis sobre los objetivos, contenidos, metodología y evaluación de la asignatura, reflexiones que se completan con las primeras páginas de la Addenda-Guía Didáctica, elaborada expresamente de acuerdo con las directrices y los presupuestos de la metodología a distancia para el estudio de la Geografía de España. A ellos le remito para tener una visión panorámica de los mismos.
Esta Addenda no sólo es recomendable para el alumno que asiste regularmente a las tutorías sino imprescindible para todos aquellos que navegan sin la orientación o la brújula tutorial. La primera parte de la misma refuerza la metodología a distancia de la Geografía física de España. La segunda suple las carencias metodológicas del texto base, que en modo alguno fue escrito pensando en el alumno de esta Universidad, con un análisis minucioso de todos los temas en el que se destacan los conceptos más importantes, se hacen comentarios aclaratorios y modelos de estudio, etc.
Durante varios cursos han aparecido en esta Guía unas orientaciones de carácter filosófico-geográfico tituladas “De cómo estudiar, y aprender incluso, Geografía de España a distancia”. Numerosos alumnos, cuya imparcialidad está a salvo por tener la asignatura aprobada, nos han insistido en recuperar aquellas disquisiciones pseudo-filosóficas porque les animaron a iniciar el estudio de la Geografía de España desde una perspectiva inusual, asegurando, incluso, que tras su lectura contemplaban el entorno geográfico donde vivían con otro talante. Juzgue Vd. mismo si estaban en lo cierto o si se pasaron de benevolentes conmigo.
Parece ser que la enseñanza universitaria para un número, que ya es legión, de alumnos distantes del aula tradicional ha generado una nueva metodología denominada a distancia. Se piensa en las esferas oficiales que el fenómeno es tan importante que la entidad gestora, la UNED, puede ser considerada la universidad del futuro. Curiosa paradoja porque éste, el futuro, es patrimonio casi exclusivo de los jóvenes y el colectivo que demanda los servicios de la UNED se caracteriza por haber olvidado ya las espinillas pubescentes.
Muchos pensamos, con el Arcipreste de Hita, que la distancia es condición de desamor y el proceso metodológico que nos ocupa conviene aceptarlo como un a pesar de en vez de jalearlo como la panacea que nos coloca en posición de privilegio en la carrera hacia el futuro. Estudiar a distancia y en soledad ni es nuevo ni es una tragedia a la vista de los resultados de las encuestas sobre el fracaso estudiantil, la calidad de la enseñanza, la metodología al uso y la bondad de las relaciones humanas interestamentales en la universidad española.
Quae cum ita sint (léanse las cuatro palabras juntas, que impactan más), así las cosas, o sea, lamentando que nos relacionemos a distancia y que, de estar cerca, tampoco las cosas tendrían por qué ir necesariamente mejor, según cuentan por experiencia los usuarios de la presencial, busquemos como Diógenes alguna fórmula para estudiar e incluso aprender Geografía de España a lo largo y ancho del curso venidero.
Las líneas anteriores pueden parecerle a Vd. pesimistas. Mientras no conduzca a la inmovilidad, el pesimismo es un caminar ceñido al terreno, una fórmula eficaz e inteligente de rastreo. Podría contarle que la UNED es un SEUR a domicilio, una fábrica de materiales metodológicamente atractivos, un fórmulauno tragándose la distancia sobre las autopistas del teléfono, del fax o del ordenador. No se prive si le encanta esta segunda alegoría, pero me temo que a muchos les parezca un sarcasmo, algo así como jugar con agua fresca ante los labios agrietados por la sed del viajero que atraviesa una Alcarria canicular. La mayoría de Vds. acude a los Centros Asociados con cierta regularidad, que se convierte en endémica cuando la disciplina es enrevesada y el pro-fesor-tutor consigue limarle las aristas y hacerla comprensible. Ésta sería mi primera recomendación de resonancias hipocráticas: ante cualquier duda, consulte con su Profesor tutor.
La asignatura de Geografía de España no es más difícil que el resto. Tiene peor acogida por ser materia mal explicada desde niños: memorizaciones sin cuento, listados de nombres que competían con los de los reyes godos y reduccionismo temático. Existe un leve consuelo: todo el mundo siente inclinación por los temas geográficos si ello significa conocer el porqué de los fenómenos y su evolución, visitar otros paisajes o estudiar modos de vida diferentes. Así pues, adentrar-se en la Geografía no debe ser un calvario para la memoria sino un reto para conocer el entorno físico, el mundo que habitamos y compartimos. Y una segunda recomendación: no memorice nada que no entienda. Esto déjelo para las creencias, las adhesiones partidistas o el amor.
Si hasta aquí le han parecido bien nuestros planteamientos metodológicos, por lo demás nada originales y cargados de sentido común, follow me en la metodología diaria con la que hincar el diente y digerir la asignatura.
Los compañeros de pedagogía tienen ya todo primorosa y eficazmente diseccionado y escrito sobre el cómo, dónde, cuándo, por qué y otras circunstancias metodológicas acerca del estudio y su rentabilidad. Como geógrafos vamos a ceñirnos al sinclinal, a patear el terreno, paso a paso, como un hoplita sin aspiraciones de estratega. ¿Qué haríamos nosotros en su caso?
Vd. debe de hallarse, por la ley de los grandes números, entre quienes tienen como fin primordial de su esfuerzo el aprobar, como lo es el de engendrar para el matrimonio católico. Sin que hurguemos en el hecho determinista de tener que jugárselo todo en dos o tres pruebas escritas -no es fácil plantear la metodología de la UNED de otra manera, nuestra tercera recomendación es que camine llevando un norte, que no discurra por meandros y vaya derecho, que escriba mientras estudia.
Permítanos cierta minuciosidad, virtud de pequeñas gentes eficaces. Yo escogería una carpeta de folios recambiables y rayados, de tacto agradable, sólo para Geografía de España. No la mezcle con una Historia, con un Latín o con una Filosofía suspendidos porque gafan. Con el libro de texto, el atlas y el diccionario de Geografía al lado, comenzaríamos a leer con calma el tema elegido. Después lo redactaríamos con minuciosa precisión teniendo en cuenta los siguientes criterios:
– Subrayar los epígrafes importantes.
– Resumir el contenido y redactarlo con estilo propio.
– Rotular los términos clave.
– Dejar márgenes por los costados y espacio entre párrafo y párrafo.
– Escribir correctamente y con letra legible (piense en la cólera injusta del que luego corrige).
– Empezar siempre un tema nuevo en hoja nueva y utilizando sólo el anverso de la misma.
Quizás alguno piense que lo nuestro es excesivo y que parecen las bases de un concurso de EGB para Coca-Cola. Si viera algunos exámenes de cursos anteriores: palabras que se agolpan unas sobre otras formando pliegues cabalgantes, cráteres de tachaduras y párrafos atormentados con paroxismos de enfebrecida ilegibilidad.
Finalmente, permítanos una última recomendación, llame a los fenómenos por su nombre y descríbalos con precisión. Si Vd. localiza un hecho geográfico a la derecha o a la izquierda, lo politiza en vez de cartografiarlo y si no distingue entre pluvial y fluvial, no me extrañaría que fuera de los ministrables que piensan de que, preveen y se oponen a la ampliación de la UE por 14.000 miserables toneladas de bacalado.
Básicamente Vd. y nosotros coincidimos en un mismo objetivo: superar con brío esta asignatura. Quizás la diferencia entre ambos esté en el modificador con brío. No discutamos por matices. Déjenos decirle que, desde nuestro punto de vista, el objeto de la Geografía consiste en suscitar la percepción del entorno como un proceso reflexivo no exento de imaginación. Este contacto directo debe conducirle hacia una interpretación equilibrada, entendiendo por tal el justo medio entre la información objetiva, el aprendizaje de técnicas específicas y el conocimiento de las interrelaciones del hecho geográfico. En lenguaje liso de penillanura: primero adquirir información, segundo interpretarla y elaborarla y finalmente contrastarla y encajarla en un contexto más amplio.
Bastaría para ello con que Vd. adoptara otro talante hacia los fenómenos geográficos que le rodean. Lo cierto es que hay una vaga propensión en el ambiente: cuando no tenemos qué decirnos, hablamos del tiempo. Cambiemos el orden del proceso, hablemos de los fenómenos geográficos para decir algo de interés. A ver si le sirven los siguientes ejemplos:
– Si Vd. sale de viaje verá innumerables zarpazos en la topografía para abrir carreteras. Es el progreso. Deténgase unos minutos, relájese y observe los estratos, su granulometría, composición y resistencia frente a la erosión. Podrá comprobar que descansan en horizontal placidez o han sufrido buzamientos y pliegues.
– La erosión cincela la Naturaleza con formas asombrosas, fruto aparente del capricho. Y no es así. Indague las causas de tales filigranas, su cadencia y repercusiones inmediatas o a futuro.
– Distinguimos algunas especies vegetales y animales por imperativos de la compra o de la convivencia, pero en tan escaso número que si juntamos los dedos de manos y pies nos sobra un racimo. Ahí tenemos todo un reto de sensaciones, sorpresas y fragancias.
– Si pasea por el extrarradio de la ciudad analice los tipos y calidades de la edificación y la abundancia de servicios. Deduzca el nivel o desnivel de vida de la gente por los automóviles, vestimenta de los paisanos, presencia de kioscos de prensa, tipos de bares y comercios, etc.
– Si se aleja varios cientos de metros podrá singularizar los espacios industrializados, de ocio, de uso agrícola intensivo o extensivo, segundas residencias, chabolas, estercoleros, etc.
–Ya dentro del casco urbano es posible distinguir sin mucho esfuerzo las áreas residenciales, obreras, comerciales, de diversión, financieras y otras.
– Finalmente, si agudiza la observación y utiliza otras fuentes, puede establecer relaciones entre nivel de vida y tendencia de voto, deducir el atractivo o rechazo para el comercio de un tramo de calle o llegar a conclusiones sorprendentes sobre la conservación o el deterioro del casco antiguo de su ciudad.
Como ve los ejemplos son abundantes, diversos y palpitantes de interés y actualidad. Volvamos al principio: cierto que el objetivo ineludible como alumno es aprobar y como adulto inquieto aprender, pero como geógrafo es zambullirse vivencialmente en el entorno. Remedando a Bernanos, al final, para una sensibilidad del tercer nivel o curso ya todo es Geografía.