Lorenzo García Aretio, Titular de la Cátedra UNESCO en Educación a Distancia, comenzó sentando las bases de que “la educación a distancia es eficaz. En la década de los años 60-70, lo que interesaba más era democratizar, que la educación llegase a todos. En los 70-80 ya se empezaba a medir el rendimiento. En los 90 buscábamos sistemas de coherencia, relacionando los objetivos con los valores, con las expectativas… y en el s.XXI, nos está importando mucho todo lo que tiene relación con el aseguramiento de la calidad. Quiero destacar que la UNED, es la única universidad española que desde su creación, en el año 72, no ha dejado de realizar estudios para autoevaluarse. Existen múltiples estudios en los que el grado de satisfacción de los estudiantes de universidades a distancia, es mayor que en la presencial y el abandono es mucho menor. La calidad de la enseñanza a distancia debe obedecer a: objetivos, programas, sistemas de enseñanza, competencias, contenidos y soportes tecnológicos, todo esto apoyado por un liderazgo, una gestión de primer nivel, un profesorado y una evaluación continua de todos los estamentos de la institución. Todo rodeado de una metodología y un sistema pedagógico que impulse unas propuestas de enseñanza-aprendizaje de calidad”.
Francisco García Peñalvo, director del Grupo de Investigación en InterAcción y eLearning de la Universidad de Salamanca, se refirió a las diferentes perspectivas del eLearning “la educación basada en la tecnología ha evolucionado en el tiempo, se han ido viendo diferentes perspectivas por los avances tecnológicos unidos a avances pedagógicos. En la actualidad, queremos romper el concepto de plataforma virtual como elemento cerrado. Preferimos hablar más de un ecosistema tecnológico donde operan diferentes elementos, redes sociales, entornos personalizados de aprendizaje… y de alguna manera encontramos que estos procesos de formación 'online' empiezan a estar transversalmente presentes en todos los sitios. Es indispensable saber cuál son las amenazas y debilidades para realizar un modelo de formación 'online', porque hay que reconocer que hay una falta de estrategia generalizada sobre lo que es el 'eLearning', especialmente en las universidades presenciales. Pero hay una cosa que está clara, ahora mismo el nomadismo de nuestro tiempo también afecta a la tecnología y aunque nosotros nos estemos quietos… vamos a estar cambiando”.
Mary Morocho, subdirectora del Instituto Latinoamericano y del Caribe de Calidad en Educación Superior a Distancia (CALED), se centró en su función “basada fundamentalmente en establecer unos indicadores de calidad para los programas en línea, a nivel de educación superior. Se están evaluando los indicadores de calidad, a través de las evidencias que se deben levantar para cumplir con los criterios propios establecidos y así determinar las principales fortalezas y debilidades del programa sujeto a evaluación, estableciéndose para ello nueve categorías: apoyo institucional, apoyo tecnológico, desarrollo y diseño de los cursos en línea, estructura de los cursos en línea, enseñanza y aprendizaje, participación social y estudiantil, apoyo a los docentes, apoyo a los alumnos y evaluación y valoración”.
Francisco Cervantes Pérez, coordinador de la CUAED-UNAM, comenzó haciendo una rotunda afirmación “la educación, es buena o no es buena. Cuando se habla de calidad, se habla de los procesos y de los servicios que están asociados a la educación que ofrezcamos. Una buena educación, marca el camino para que las personas tengan un buen futuro y contribuyan a que los países también lo tengan. Lo primero que debemos analizar es cómo es la sociedad a la que servimos. La sociedad actual es una sociedad que se está moviendo continuamente, es una sociedad del aprendizaje que debe adaptarse a cada realidad de cada país. América Latina tiene realidades muy dispares y considerando que la primera finalidad de la Educación a Distancia es facilitar el acceso a la enseñanza a las clases más desfavorecidas, lograr la inclusión social, debemos considerar que la educación es un bien público que debe servir para que sus egresados sean competentes y pongan sus conocimientos al servicio de la sociedad en la que se integrarían, o a la que pertenecen. La innovación, la investigación y las tecnologías son esenciales para la consecución de unos niveles de calidad competitivos en la sociedad actual”.
Con esta mesa de expertos del Eje de Calidad finalizó la primera Jornada del XVII Encuentro de la AIESAD.