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Madrid, 7 de octubre de 2016




La UNED apuesta por la Transferencia de Resultados de Investigación

Desde la OTRI se ha enviado la segunda newsletter especializada al Personal Docente e Investigador de la universidad, encabezada de nuevo por una carta personal del vicerrector adjunto de Transferencia, Miguel Melendro

Newsletter



“La importancia de la Transferencia ya está recogida en los Estatutos de la Universidad”, señala Miguel Melendro, vicerrector adjunto de Transferencia de la UNED. “En el artículo 7 de los mismos aparece como una de las funciones esenciales de la universidad junto a la enseñanza, el estudio o la investigación”, continúa, “y, sin embargo, siempre ha estado un poco más olvidada que el resto, sobre todo en Humanidades”. Bajo este argumento, desde el vicerrectorado de Investigación e Internacionalización y con el trabajo conjunto de la OTRI (Oficina de Transferencia de Resultados de Investigación), dirigida por Sixto Jansa, se está tratando de dar el impulso definitivo a un área cuyas actividades, tal y como señala Melendro en su carta, “se contemplan cada vez de forma más relevante en las diferentes modalidades de evaluación de la labor docente e investigadora de los profesores universitarios, así como de toda la universidad”.




Dentro del plan para fomentar la transferencia, cobra especial relevancia la comunicación interna, de ahí que desde finales del pasado curso se haya comenzado a enviar una newsletter a todo el Personal Docente e Investigador en la que se les informa puntualmente de los objetivos del vicerrectorado, de las acciones futuras y, sobre todo, de los lugares a los que se puede acudir para recibir ayuda y coordinación. “Queremos hacer ver la capacidad de transferencia que tiene la UNED, que es muy elevada, pero está dispersa”, continúa Melendro. “De la capacidad investigadora y de conocimiento total de la universidad hay una gran parte que se pierde como transferencia por muy diversos motivos: porque se trata de investigación teórica que, por desconocimiento, no se enfoca hacia esta área, porque el PDI en ocasiones está muy saturado y encuentra poco reconocimiento en esta tarea, o incluso porque se hace fuera de la UNED y no está reconocida. El problema lo vemos sobre todo en Humanidades, donde se están realizando numerosos trabajos que, probablemente por desconocimiento del autor, podrían dar un paso más y convertirse en objeto de transferencia a la sociedad. Sucedes así con las colaboraciones o los informes que se hacen en la universidad y que, pudiendo llegar a la sociedad y aportar un beneficio, se acaban quedando en ella". Por eso, otro de nuestros retos es ayudar a los investigadores a trasladar su trabajo, a ponerlo en contacto con la sociedad, de forma que lo que hagamos no se quede solo aquí, en la universidad”.

Miguel Melendro

Así, el vicerrectorado de Investigación se ha fijado una serie de prioridades sobre transferencia, que se enmarcan dentro de un plan general y estratégico de la universidad que aúna la transferencia con la investigación y la difusión, y que incluyen aspectos tales como ampliar las cifras de actividad en esta área, hacer de la transferencia una práctica habitual, hacer los procedimientos de gestión más ágiles y directos, aprovechar las comunicaciones para promocionar los resultados de investigación, reforzar los incentivos y el reconocimiento institucional de la UNED a los investigadores participantes en transferencia y coordinar y consolidar las actividades de transferencia desarrolladas en el conjunto de la UNED.



En línea con Europa

Esther Souto


Además de una función esencial de la universidad recogida en sus estatutos, la transferencia está en el punto de mira en Europa. Así lo señala Esther Souto, vicerrectora de Investigación e Internacionalización de la UNED: “Europa está pidiendo transferencia en todo, sin transferencia no hay investigación. Las políticas europeas insisten en asegurar que lo que se invierte en investigación vuelva en forma de conocimientos y de mejoras a la sociedad que invirtió en ella. En los proyectos europeos, por ejemplo, no es suficiente con una publicación posterior a la investigación, sino que quieren saber cómo se puede aplicar de forma práctica en cualquier ámbito de la sociedad”. Souto hace referencia a una práctica cada vez más extendida en Europa que demuestra la importancia de hacer llegar a la sociedad el trabajo investigador de los expertos universitarios: “Cada vez es más frecuente que, cuando hay un conflicto de cualquier tipo –educativo, lesgislativo, etc.- se convoque a investigadores para ver cómo podrían darles respuesta de una forma real, de forma que ayuden al político implicado en el tema a tomar una decisión para lo que no tiene ni tanto tiempo ni los conocimientos específicos que sí le puede aportar un experto universitario”.


En resumen, la vicerrectora explica que “así se consiguen dos cosas: que los propios investigadores se den cuenta de la importancia que puede tener su investigación, porque ven que su trabajo puede influir en la sociedad. El esquema de trabajo en Europa es: describir la excelencia de tu investigación, cómo lo vas a implementar y qué impacto va a tener. Además las empresas no te apoyan si no ven el impacto que va a tener. En España de momento sólo han utilizado a la universidad como escaparate, pero ahora empiezan a pedir resultados”.

Un esfuerzo colectivo por parte de toda la universidad –el Plan Estratégico de Transferencia incluye hacer partícipes también a los estudiantes- para conseguir seguir creciendo en un área que, aunque ha crecido un 31% respecto al periodo anterior en número de proyectos, y un 9% en cifra de negocio acumulada, todavía puede aportar mucho más tanto a la propia universidad como a la sociedad en general.




Fotografías y texto: Itziar Romera

Edición web: Elena Lobato

Comunicación UNED