El Premio de Narración Breve de la UNED mantiene una asignación económica de 4.500 euros, 4.000 para la obra ganadora y 500 para accésit, lo que le convierte en uno de los mejor dotados de nuestro país en su género. “Más de un millar de participantes en la convocatoria de este año y haber alcanzado ya su vigésimo octava edición son datos que ratifican su prestigio”, aseguraba el rector Tiana.
“Superar el millar de participantes no es fácil”, explicaba Miguel Ángel Pérez Priego, “hay que tener en cuenta que la estructura, la temática y el lenguaje del relato corto es diferente a cualquier otro género literario. Es diferente a la novela y la poesía, un género vivo, ágil. Y por eso también es más difícil aplicarle cualquier esquema de análisis a la hora de valorarlo. Las obras que han ganado, y también las que han resultado finalistas, tienen sin duda más calidad literaria y una temática más original. Curiosamente, muchos de los trabajos recibidos se centran en la infancia “ese territorio al que tan a menudo vuelven los escritores”.
No es el caso del relato ganador, de Arantza Portabales Santomé, “Circular C1.CuatroCaminos-Embajadroes” del que el decano Julio Neira hacía una breve reseña “lo justo para incitaros a leerlo. Es la historia de un hombre que pierde su trabajo pero gana una buena indemnización. No lo dice en casa y cada día toma el autobús, la línea Circulal C1 y comparte jornada con otros viajeros con los que interactúa… O no”.
Además de “Circular C1.CuatroCaminos-Embajadroes” y el accésit “Anatomía de un grito”, de Leonardo Martínez Expósito, el jurado ha seleccionado para su publicación los relatos “La votación”, de Isbel González González; “Las brujas”, de Carlos Ruiz Castillo; “El aguinaldo de Navidad”, de Francisco A. J. Mata Hernández; y “El paraguas rojo”, de Alberto Palacios Santos.