En esta línea ha continuado Juan Antonio Gimeno, rector honorífico de la UNED, en su intervención, afirmando que “el congreso se plantea para debatir sobre la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud y su relación con la salvaguarda de los Derechos Humanos”. Gimeno ha querido realizar tres reflexiones sobre el encuentro internacional: la primera de ellas ahonda en la idea de la relación entre el Derecho a la Salud, los Derechos Humanos y los Derechos Básicos, pues “en nuestra Constitución no hay derechos fuertes o débiles, hay Derechos Básicos y Derechos Humanos, y debemos defenderlos todos como fuertes”; la segunda reflexión ha apuntado hacia el Estado del Bienestar, cuya defensa ha equiparado el investigador a la defensa de la propia Constitución, “pues dentro del Derecho a una vida digna se incluye la salud”. Finalmente, la tercera reflexión se ha centrado en “la responsabilidad en la gestión de fondos públicos, en este caso relacionados con la Sanidad”. “Todos”, ha aseverado Gimeno, “debemos ocuparnos de que se gestionen de forma correcta”.
Por su parte, la directora del congreso y catedrática acreditada de la UNED, Ana María Marcos del Cano, ha defendido que “la discusión acerca del Derecho a la Salud se debe mantener en el contexto de los Derechos Humanos, es decir, se debe garantizar con independencia de las contingencias puntuales que puedan surgir en una sociedad y ha de garantizar la dignidad de las personas, en particular de las más necesitadas”. Al hilo de este argumento, Marcos del Cano ha destacado que una de las cuestiones más novedosas que analizarán los expertos durante las jornadas será precisamente “por qué las reformas que se han hecho en el Sistema Nacional de Salud se han cebado con los más débiles”, haciendo referencia a medidas concretas como el copago, que perjudica a los más jóvenes, o la exclusión del sistema de algunos colectivos como los inmigrantes. Marcos del Cano, catedrática de Filosofía del Derecho, ha afirmado que “el Derecho no puede servir sólo para resolver conflictos ni puede ser neutral, tiene que estar guiado por la idea del bien, que está unida a la dignidad”, así como que “la Política debe ser el cauce para lograr una sociedad cada vez más humana”.