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Madrid, 21 de noviembre de 2018




Exposición sobre tecnología paleolítica: el goteo continuo del progreso

Primer plano restos




Clac…, clac…, clac... Las manos del prehistoriador José Manuel Maíllo golpean seca y cadenciosamente un nódulo de sílex con un percutor de piedra. Cada golpe arranca con precisión algunas afiladas lascas de piedra. Acabarán convertidas en raederas, puntas de flecha, hachas de mano… Las cuatro grandes pantallas de vídeo forman parte de la exposición Ready to rocks que acoge el vestíbulo de la Biblioteca Central de la UNED. Las sobrias imágenes nos transportan a la caverna en la que los diferentes tipos de humanos ideaban en su cerebro el objeto que necesitaban y sus manos ejecutaban la tecnología necesaria para fabricarlo. “Escuchen ese clac-clac”, exclamaría admirada la subdirectora de la Biblioteca, Maite Lavado, “es el sonido del goteo continuo del progreso”.



Bifaz, Acheliense

Choopings tools, Olduvayense

Levallois, Paleolítico Medio

Laminar, Paleolítico Superior


La exposición consta de cuatro grandes pantallas de vídeo donde asistimos a la talla de un objeto con los materiales y la técnica de cada una de las fases del paleolítico de los primeros Homo. En una pantalla oscura, un foco de luz cenital resalta solamente las manos que trabajan la piedra. El austero espacio no se adorna con música, sólo se capta el sonido ambiente, el silencio del artesano y el clac-clac del choque de materiales. A la vez que observamos el proceso de talla, podemos admirar los objetos tallados, colocados en sendos expositores con una selección de materias primas y reproducciones de cada época. En un cartel próximo encontramos, además, la descripción, los datos y la ubicación temporal de lo que estamos viendo. Por si quedara alguna duda, el arqueólogo, prehistoriador y profesor de la UNED, José Manuel Maíllo, guiará a los asistentes en un breve recorrido por los 2,8 millones de años que se concentran en el vestíbulo de la Biblioteca Central.


La exposición Ready to rocks está inserta en la programación de la UNED para la XVIII Semana de la Ciencia y la Innovación y tiene como patrocinador el proyecto de I+D+i del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades.



Un paseo de 2,8 millones de años

Muestras




El recorrido en el tiempo comienza entre 2,8 y 1,8 millones de años, cuando los primeros humanos en África, en el periodo olduvayense, tallaban la materia prima para realizar choppers o choopings tools. Objetos que no se usaban para cazar, sino para arrancar la carne a los huesos de animales, para la evisceración de las presas, para raer pieles, machacar vegetales u otras actividades. “No se tallaba por placer. Era un proceso necesario para facilitarles la vida y, a la vez, la base de la evolución. Primero, el cerebro del Homo habilis imaginaba un objeto y ordenaba a sus manos ejercer determinada fuerza en determinados puntos de la materia prima. Una materia prima que exigía también distinguir las piedras que podían ser talladas, como el sílex, la obsidiana, la cuarcita…. El método se basaba en el concepto prueba error, lo que salía bien se aprovechaba, el resto, se desechaba. Igual que hoy, en la investigación. Por eso afirmamos que la talla supone el inicio de la cultura humana”, señala Maíllo.




Entre los 1,8 y 0,3 millones de años, el Homo erectus del periodo achelense talla bifaces, los que conocemos como hachas de mano. No sólo se generan las piezas, también se retocan, se reavivan sus filos y se reutilizan una y otra vez, una muestra de pericia tecnológica considerable. “El bifaz, el hacha de mano, resultó un instrumento muy versátil, con tal cantidad de usos, que nos referimos a él como la navaja suiza de la prehistoria. De hecho, su industria pervivió durante muchísimo tiempo, convirtiéndose en el utensilio más longevo usado por la Humanidad, nada menos que durante un millón y medio de años”, recuerda el arqueólogo Maíllo.




Los neandertales y nosotros

Navaja suiza de la prehistoria

Discoides y Levallois



Entre los 300.000 y 50.000 años, en el Paleolítico Medio, los humanos modernos ya habitaban África. Mientras, en Eurasia encontramos al neandertal, esos primeros europeos con tez clara, y algunos pecas y pelirrojos, cuya hibridación con el sapiens se ha visto confirmada recientemente. Los métodos de talla de la época eran los discoides y Levallois, con los que obtenían las lascas y puntas con las que realizaban sus diferentes herramientas. El profesor Maíllo explica que “unos y otros querían diferentes instrumentos y usaban distintas técnicas. Algunas de esas piezas sí que se utilizan ya para cazar, aunque las puntas de proyectil obviamente no matan al animal, salvo que alcancen directamente a un órgano vital, pero sí que rompen su piel, pueden desgarrar o debilitar por el sangrado. El mango al que se adhieren tiene tanta o mayor importancia que la punta de piedra en el éxito de la caza. Además, encontramos los primeros restos de resinas y ceniza usados para pegar las puntas a los astiles de los proyectiles”.







A partir de los 50.000 a los 10.000 años antes del presente “ya sólo quedamos nosotros, los Homo sapiens, tanto en África -Later Stone Age- y Eurasia -Paleolítico Superior- como en América”. La industria lítica se diversifica y se perfecciona y los núcleos laminares ofrecen soportes muy estandarizados y finos, denominados “hojas” que se utilizan para realizar numerosas herramientas como raspadores, perforadores o puntas de proyectil. Y también aparecen los buriles, el complemento perfecto para el grabado, testimonio del arte paleolítico”.

Hojas

Ángel Mancebo, José Manuel Maíllo, María Teresa Lavado, Esther Souto y Luis Rodríguez




Colaboración y divulgación



Durante el acto inaugural de la exposición la vicerrectora de Investigación de Internacionalización, Esther Souto; le director del CEMAV (centro de Medios Audiovisuales de la UNED). Ángel Mancebo y la subdirectora de Servicios Colecciones e Infraestructuras de la Biblioteca Central de la UNED, María Teresa Lavado, coincidieron en la importancia de colaborar con todos los medios técnicos y espacios en la divulgación de la ciencia y la investigación de esta universidad.


Ángel Mancebo


“En el CEMAV estamos orgullosos de poner a disposición de la comunidad universitaria todos nuestros recursos, sea para elaborar materiales didácticos, para difundir la actividad institucional como para, como en esta ocasión, incidir en la divulgación científica. Tener profesionales como Daniel Plaza e Iván Cuevas, autores de los vídeos de esta exposición, garantiza que, además, lo vamos a hacer muy bien”, indicaba Mancebo.



Maite Lavado incidía en el interés de la Biblioteca Central por “dinamizar la vida cultural de esta universidad, mostrando siempre de una manera didáctica a la comunidad universitaria, pero también a la sociedad en general, el resultado de nuestras investigaciones y conocimiento”. A la vez, anunciaba la vocación viajera de las exposiciones que se presentan en el vestíbulo a lo largo del año, “que en muchas ocasiones son reclamadas por los Centros Asociados o por instituciones afines donde también se muestras y también logran importantes éxitos”.


Maite Lavado







Esther Souto agradeció la participación y el trabajo conjunto de tantas personas de ámbitos diferentes en el comisariado de la exposición y destacó la importancia de la colaboración en la difusión y transferencia del conocimiento que se genera en la UNED. Destacó también la generosidad de quienes ponen a disposición de la comunidad universitaria el tiempo y los recursos necesarios para su actividad académica y calificó su talante como fundamental e imprescindible en el ámbito de la investigación.

Esther Souto


Así se hacía; así se investiga


José Manuel Maíllo dirige actualmente un proyecto de investigación sobre el origen del Homo sapiens en la Garganta del Olduvai, en Tanzania. Sus años de trabajo de camp, de análisis de industrias líticas y talla experimental , le han convertido en un experto en Tecnología Lítica Paleolítica. Ha participado en proyectos de investigación sobre esta misma temática en Libia y Kenia y colabora analizando el Paleolítico Medio y Superior del norte peninsular en yacimientos como El Castillo, Hornos de la Peña y El Pendo, todos en Cantabria.


Es el comisario de esta exposición, junto con Irene Solano, estudiante de doctorado de la UNED, autora de los textos; Raquel Asiaín, personal investigador de la UCM y autora del grafismo y el cartel; y Daniel Plaza e Iván Cuevas, realizadores del CEMAV y autores de los vídeos. Como complemento a la exposición Ready to rocks del vestíbulo de la Biblioteca Central de la UNED ofreció un taller muy especial: tallaba en directo, con materiales y técnicas prehistóricas, varias piezas de diversas épocas ante los asistentes. Antes incluso del acto de inauguración de la exposición, las 30 plazas ofertadas ya habían sido ocupadas. Como la exposición, también el taller resultó un éxito.




Otros trabajos del arqueólogo Maíllo


Violencia entre grupos de cazadores-recolectores en la Prehistoria


En busca del origen del sapiens


Un investigador de la UNED en Cambrigde


Imágenes taller


Imágenes taller


Imágenes taller



COMUNICACIÓN UNED: Galería de imágenes inuguración de la Exposición Ready to rocks


Inauguración Exposición Ready to rocks (14/11/2018)

COMUNICACIÓN UNED: Galería de imágenes Taller tallado de Piedra



Taller Tallado de Piedra 14/11/2018)


Aida Fernández Vázquez

Fotografías: José Rodríguez Rodríguez

Edición web: Elena Lobato Toledano

Comunicación UNED