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Madrid, 28 de noviembre de 2018




Inauguración de curso en Centros Penitenciarios: el reto de la segunda oportunidad


El rector de la UNED, Ricardo Mairal; el secretario general de Instituciones Penitenciarias del Ministerio del Interior, Ángel Luis Ortiz; y el secretario general de Universidades, del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, José Manuel Pingarrón inauguraron el curso académico 2018-19 en el centro penitenciario Madrid VI de Aranjuez. Más de un millar de internos se han matriculado en un programa que ya ha cumplido 35 años y supone un éxito de colaboración entre las tres instituciones. El rango de estudios preferidos por estos alumnos lo encabeza el Acceso a la Universidad para mayores de 25 y 45 años y los grados de Derecho, Psicología y Administración y Dirección de Empresas. En el acto participaron también la vicerrectora de Estudiantes, María Ángeles González, el director del CP Madrid VI, José Antonio García; la vicerrectora adjunta de Centros Penitenciarios de la UNED, Elena Azofra; y la psicóloga de Instituciones Penitenciarias, Guadalupe Rivera.


José Antonio García, María Ángeles González, José Manuel Pingarrón, Ricardo Mairal, Ángel Luis González, Elena Azofra y Guadalupe Rivera

José Antonio García, María Ángeles González, José Manuel Pingarrón, Ricardo Mairal, Ángel Luis González, Elena Azofra y Guadalupe Rivera

Manuela Ramírez de Arellano y Rafael Andreo





La voz dulce y cristalina de Manuela Ramírez de Arellano -enfermera de profesión, cantante de vocación-, envuelta en los acordes de la guitarra española de Rafael Andreo -ingeniero de telecomunicaciones de profesión, músico por vocación-, recibía a los casi 300 internos que acudían a la inauguración del curso académico de la UNED en el Centro Penitenciario Madrid VI, de Aranjuez. En la mesa inaugural, las autoridades académicas y administrativas; en la primera fila, los funcionarios que trabajan cada día en el programa de estudios en Centros Penitenciarios, tanto desde el Ministerio del Interior como desde la Universidad. En tierra de nadie, ante un proyector, el profesor de Psicología Pedro Montoro, que impartiría la lección inaugural. En el repleto patio de butacas del austero salón de actos, los hombres privados de libertad, silenciosos y atentos.






Entre todos flotaba un cierto ambiente de esperanza: visitantes y residentes compartían la misma ilusión por navegar hacia la segunda oportunidad para muchas vidas. La oportunidad a la que puede accederse a través de la Educación. En este caso, a través de la formación universitaria que la UNED imparte desde hace ya 35 años para, en este curso, más de 1.100 estudiantes. “Hoy la universidad es una fábrica de sueños”, diría al finalizar el acto el rector Mairal. “Todos los que estamos en esta mesa sabemos que tenemos entre manos un gran proyecto del que estamos orgullosos. Y sabemos que los grandes proyectos salen adelante con el compromiso y la colaboración de todos. Confiemos en que al finalizar el curso esta fábrica de sueños se haya convertido en una fábrica de realidades”.

Público


José Antonio García Liso





José Antonio García Liso, director del CP Madrid VI, daba la bienvenida como anfitrión a autoridades e internos con una cita del anterior presidente de Estados Unidos, Barack Obama: el futuro recompensa a los que siguen adelante. “Quiero felicitar a todos los que han sido capaces de tomar la decisión de seguir adelante, a los que se han matriculado en la UNED, por su sed de conocimiento y porque retornarán a la sociedad con la capacidad de poder opinar por ustedes mismos y de no dejar que nadie piense o actúe por ustedes. Pido a mis jefes que sigan apostando por el Programa de la UNED. Ganaremos todos y nos llevaremos gratas sorpresas. Como yo, hoy, cuando he conocido un dato importante: que de los 8000 estudiantes matriculados en los Cursos de Verano de la universidad, 1000 son de Centro Penitenciarios”.




De la memoria y el olvido




El profesor de Psicología de la UNED Pedro Montoro fue el encargado de impartir la conferencia inaugural. Era su tercera intervención en un Centro Penitenciario, ya que había participado en dos Cursos de Verano previamente. Hablaba sobre los mecanismos de la memoria y llegó dispuesto a combatir los mitos, mentiras y equívocos que todos tenemos más o menos asumidos. Para darnos a conocer la memoria como almacén de percepciones, emociones y recuerdos, presentó diversos estudios recientes de universidades e instituciones próximas o lejanas. Mostró cómo grupos a los que se les pedía describir un monumento tan conocido como la Puerta de Alcalá erraban en su descripción o individuos a los que se instaba a dibujar una moneda de curso legal, de majeo diario, alineaban rostros hacia la izquierda y lemas sobre y debajo del busto, de forma repetitiva y equivocada.

Portada presentación


Pedro Montoro


Para saber más sobre la memoria



¿Recuerdan ustedes dónde están los extintores más próximos a esta sala?, ¿podrían dibujar el panel de botones del ascensor que usan cada día?, ¿en qué lado tiene el mordisco y hacia dónde apunta la hoja de la manzana del logotipo de una conocida marca de ordenadores? Pocos de los asistentes podían responder a esas cuestiones. “Si no tenemos que limpiar, catalogar, ordenar o hacer algo importante con estos objetos, no les prestamos atención analítica” y por eso no los almacenamos en nuestra memoria y no los recordamos con precisión. Y eso es bueno, porque evita la saturación sensorial, concluía el profesor Montoro, “pese a su mala prensa, pese a ser vilipendiado o percibido como falta de inteligencia, el olvido es necesario, imprescindible: da flexibilidad a nuestra memoria y está al servicio de esta memoria para permitirnos una actualización continua a nuestro presente”.


Manuel Jesús, alumno de la UNED, entregó al rector, y leyó en nombre de sus compañeros reclusos, una carta manuscrita. Se presentaba como estudiante del grado de Derecho y como autor de una obra titulada Acordes de silencio, ”…soy un ciudadano que tuvo el derecho al error y la obligación de rectificar…, fui convenciéndome de que esta oscura etapa podría estar llena de luz…, de que sí existe la resocialización de un delincuente… La prisión ya ha perdido la función represiva y de castigo de antaño, me va a permitir alzar mi voz para que la Universidad siga apoyando a la Institución Penitenciaria… La UNED representa para muchos de nosotros un porvenir…, el crecimiento intelectual, la creación de disciplinas y hábitos para un futuro nuevo, para esa segunda oportunidad que la vida nos puede y nos debe dar… Yo estudio Derecho para ejercerlo, para enseñar a la sociedad que las instituciones y las personas que en ellas trabajan pueden cambiar vidas… Pronto ejerceré el Derecho… creo firmemente en la reinserción social desde el ejercicio futuro de una profesión a la que se accede desde el silencioso y pulcro estudio de un Grado o un Máster universitario… Seré ejemplo de un cambio de vida porque tengo el compromiso moral y social de reinsertarme, al igual que muchos compañeros privados de libertad en toda España que estudian en la UNED”.

Manuel Jesús


Mairal recogiendo la carta



Como buen estudiante de derecho, Manuel Jesús incluía en sus alegaciones una tabla propuesta para mitigar “las dificultades que encontramos todos los integrantes de la comunidad penitenciara: implantación de plataformas y asistencia tutorial en todos los centros de reinserción de España; tribunales de exámenes presenciales en los lugares que no los tienen…; dotación solidaria y apoyo a las bibliotecas de los centros, anualmente, con libros de texto y material didáctico…, material para los alumnos sin recursos; dotación presupuestaria o física de elementos digitales o soportes tecnológicos nuevos para un estudio innovador y acorde a los nuevos tiempos; acuerdo con la Secretaría General para acceder a prácticas externas…; fortalecer tutoría con personal docente especializado en carreras… Solicitar en resumen su mano amiga… Para que la sociedad vuelva a confiar en nosotros tenemos que tener el apoyo del Ministerio del interior y la UNED debe coordinar y reforzar a la dirección de los Centros. Sueño con una verdadera reinserción social y les pido su solidaridad con todos nosotros”.



Del éxito en el estudio al futuro profesional


La vicerrectora adjunta de Estudiantes y responsable del programa de Centros Penitenciarios, Elena Azofra, dimensionaba la calidad del proyecto frente a las peticiones del alumno. “Me toca hablar tras unas palabras que me han dejado a mi sin ellas. Llevo 5 años dirigiendo este proyecto y tengo el placer de poder informarles de su buena salud, que cuidamos con mimo desde hace ya 35 años. En este curso contamos aproximadamente con 1.100 estudiantes matriculados, 38 tutores para el curso de Acceso, que se imparte en 21 Centros Penitenciario y 31 asesores-UNED. Cada año ajustamos la oferta a las necesidades reales, en función de los datos de matrícula. En el Vicerrectorado de Estudiantes tenemos cinco personas que trabajan en contacto permanente con los gestores de Formación los CP y con los equipos docentes de la NED. Este año se han realizado 25 sesiones de acogida en distintos centros, se han creado 4 asesorías nuevas, seguimos llevando la tecnología de los cursos virtuales, seguimos ofreciendo prueba de idiomas para que certifiquen su nivel, seguimos programando Cursos de Verano”.


Pero más que la cantidad, Azofra defendía la calidad y los logros obtenidos. “Los resultados académicos del Programa en los últimos años han mejorado en todos los indicadores: tasa de evaluación, tasa de rendimiento y tasa de éxito. Pero por encima de datos y resultados, nuestro propósito es ofrecer posibilidades reales de formación universitaria al mayor número posible de estudiantes internos; que la enseñanza que les ofrecemos sea de la mayor calidad posible; que nuestra metodología específica les ayude a acercarse, aunque sea a distancia, al cumplimiento de sus objetivos vitales y, por encima de todo, que perciban que la formación universitaria puede ser la puerta de acceso al mundo laboral, a una vida más plena, una vez en libertad”.

Elena Azofra


Ponerse en sus zapatos

Mª Ángeles González




Mª Ángeles González, vicerrectora de Estudiantes, retrató la diversidad de personas que forman la comunidad universitaria de la UNED: de edades y orígenes diferentes, experiencias laborales y vitales variadas; con dificultades para el estudio por su situación familiar o laboral, por alguna discapacidad o, como los presentes, por la privación de libertad. “Adaptarse a esa gran diversidad y ponerse en sus zapatos es un gran reto, un reto apasionante, pero nada fácil… He podido comprobar la excelente colaboración entre las tres instituciones que mantienen este Programa de Estudios Universitarios en Centros Penitenciarios, el Ministerio de Interior, el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades y la UNED. Su buen funcionamiento, sin duda, guarda relación con el hecho de que todos nuestros esfuerzos y nuestra labor estén centrados en facilitarles a ustedes el proceso de aprendizaje”.

González destacó entre los retos afrontados el desafío de acercar a los CP la tecnología de los cursos virtuales; la creación hace unos años del asesor, una figura de acompañamiento docente que sirve de nexo entre los estudiantes y los cursos virtuales, a los que los internos no tienen acceso libre; y especialmente la inclusión de los idiomas para que los estudiantes internos puedan alcanzar los títulos de Grado en los que se requiere certificación de nivel de idiomas, “un gran reto que suponía realizar las pruebas con las garantías que exige el Marco Europeo de Referencia para las Lenguas, y que hemos conseguido”.


La vicerrectora se emocionó y contagió su emoción a la sala al referir una anécdota del curso pasado, durante otro acto de apertura de curso. “Al finalizar el acto un hombre se me acercó y me dijo que él era un alumno de un Centro Penitenciario. Que celebraba su graduación y que había estudiado toda su carrera en el CP Puerto III. Había acabado su carrera antes que su condena y quería decirme que la UNED le había salvado la vida. Esas fueron sus palabras y me emocionó. No, no es la UNED quien le ha salvado la vida, sino él mismo con su coraje, con su lucha por salir adelante… Sí, me emocionó y en aquel momento me sentí compensada y sentí que valía la pena el esfuerzo que hacemos”.





Derechos y obligaciones



El 40 aniversario de la Constitución Española del 78 le sirvió al secretario general de Instituciones Penitenciarias, Angel Luis Ortiz, para señalar los derechos y libertades en los que se asienta el Programa de Estudios Universitarios de la UNED en Centros Penitenciarios: el artículo 25, que indica que las penas de privación de libertad están orientadas a la reeducación y la reinserción; y el artículo 27, que especifica que todos los ciudadanos tiene derecho a la Educación al objeto del pleno desarrollo de la personalidad y al respeto a la convivencia y a sus derechos. “Y son los poderes públicos los encargados de garantizar esos derechos”.


Ortiz ofreció algunos datos sobre los niveles de formación de la población reclusa: “quizá se sorprendan ustedes si les digo que, aún hoy en día, el 8 % de las personas que ingresan en prisión son analfabetos. Pero también les digo que, de la población reclusa, más de 15.000 hombres y más de 1.600 mujeres están siguiendo distintos niveles de enseñanza. De ellos 1.100 son estudiantes universitarios matriculados en la UNED. Felicito a los internos que aprovechan esta época de su vida para desarrollarse humana e intelectualmente y agradezco públicamente la absoluta disponibilidad de los funcionarios y trabajadores de los centros que lo hacen posible”.

Angel Luis Ortiz

José Manuel Pingarrón









El secretario general de Universidades, José Manuel Pingarrón, trasladó a los asistentes el saludo y las palabras de aliento del ministro de Ciencia, Innovación y Universidades, Pedro Duque, y estructuró su discurso en torno a tres palabras: agradecimiento, reconocimiento y admiración. “Agradecer a quienes están aquí su esfuerzo, su trabajo y dedicación a la formación a lo largo de la vida, importante para toda la sociedad, pero que supone un esfuerzo mayor para quienes atraviesan una situación que no es fácil. Reconocimiento a la labor de la UNED, a los profesores, tutores y asesores que realizan un gran trabajo de organización, docencia y colaboración. Admiración por estas personas, porque cuando estamos fuera no nos damos cuenta de lo que cuesta estudiar, de lo difícil que es seguir adelante en una situación tan peculiar. Cuando hablé con el ministro me pidió que les dijera que, por favor, sigan adelante porque su esfuerzo es un ejemplo para todos”.







El rector, Ricardo Mairal, celebraba el acto como “una alegría para todos, porque supone la renovación de la decisión de aprender y da sentido de pertenencia a un proyecto que todos queremos seguir fomentando. El programa de Centros Penitenciarios es un ejemplo de las señas de identidad que inspiraron la fundación de la UNED hace ya 46 años”. Citó algunas de las reflexiones vertidas durante el acto por los miembros de la mesa inaugural “que despiertan nuestro ánimo no complaciente, sino ambicioso, en cuanto a cultivar el bien de la Educación para lograr el bienestar y responder a los desafíos de la sociedad. Como rector me siento orgulloso de liderar un proyecto tan representativo de lo que es la garantía del acceso a la Educación”.


Mairal recordó a los coparticipantes en el acto de inauguración de curso la importancia de seguir apostando por un Programa “que hace tanto bien, que supone una oportunidad para las segundas oportunidades y que ha conseguido la colaboración de dos Ministerios con la mayor universidad pública en número de estudiantes. Un programa que viene mostrando su eficacia e implementando continuas mejoras desde hace 35 años”. Incidió también en la necesidad de fortalecer aún más la cooperación interinstitucional, tanto en el ámbito de financiación como en la consecución de nuevos retos, para avanzar y consolidar una formación superior de calidad, innovadora, que aporte prestigio y, en este caso, permita a las personas privadas de libertad lograr su fin, la reinserción”.

Ricardo Mairal


Imagen grupo

Los trabajadores de la UNED, psicólogos, funcionarios y asesores académicos de los internos, junto al equipo rectoral que se ocupa del Programa de Centros Penitenciarios



La ceremonia terminaba con una versión entre alegre y solemne del himno universitario Gaudeamus Igitur. El latín completaba un repertorio que habían protagonizado también el gallego y el catalán, con las canciones tradiciones Lela y El cant dels Ocells, respectivamente. “No importa el idioma, no importa el lugar. A todo el mundo le reconforta un momento de belleza”, constataba la cantante mientras recorríamos los pasillos enrejados hacia la salida del Centro Penitenciario.



COMUNICACIÓN UNED: Galería de imágenes


Inauguración Centros Penitenciarios (28/11/2018)



Partitura



Aida Fernández Vázquez

Fotografías: José Rodríguez Rodríguez

Edición web: Elena Lobato Toledano

Comunicación UNED