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HISTORIA DE LA ALTA EDAD MODERNA

Curso 2019/2020 Subject code67012024

HISTORIA DE LA ALTA EDAD MODERNA

SUBJECT NAME
HISTORIA DE LA ALTA EDAD MODERNA
CODE
67012024
SESSION
2019/2020
DEPARTMENT
HISTORIA MODERNA
DEGREE IN WHICH IT IS OFFERED
GRADO EN GEOGRAFÍA E HISTORIA
TYPE
OBLIGATORIAS
COURSE
SEGUNDO CURSO
ECTS
5
HOURS
125.0
PERIOD
SEMESTRE  1
LANGUAGES AVAILALBLE
CASTELLANO

PRESENTACIÓN Y CONTEXTUALIZACIÓN

La asignatura “Historia de la Alta Edad Moderna” se imparte en el primer semestre del segundo curso del Grado en Geografía e Historia. Es una materia obligatoria que tiene asignados cinco créditos ECTS. El órgano responsable de la docencia es el Departamento de Historia Moderna de la Facultad de Geografía e Historia de la UNED. Su objetivo primordial es la formación sobre este periodo necesaria para la obtención del Grado.

El conjunto de la Edad Moderna, que abarca “grosso modo” desde mediados del siglo XV hasta la revolución francesa y la crisis del Antiguo Régimen, puede dividirse en dos partes: la Alta y la Baja Edad Moderna. Aunque tal división se basa más en su carácter práctico de cara a la mejor explicación de la asignatura, no cabe duda de que existen diferencias entre ambos momentos. La Alta Edad Moderna abarcaría desde mediados del siglo XV hasta la crisis del Barroco, sin que podamos fijar unos límites finales precisos pues la separación entre ambas es más temática que cronológica. El elemento que las divide está esencialmente en la revolución científica del siglo XVII y sus consecuencias.

La Alta Edad Moderna abarcaría la fase precedente, caracterizada por los grandes descubrimientos geográficos que llevaron a los europeos al dominio del mundo, la expansión económica y demográfica inicial (XV-XVI) seguida de la posterior crisis (XVII), el Renacimiento, las nuevas Monarquías, la Reforma y la ruptura de la Cristiandad, la hegemonía internacional de España o las guerras de religión.El concepto de Edad Moderna es esencialmente europeo, al igual que el resto de las divisiones clásicas, por edades, de la historia de la Humanidad. Lógicamente, por ello, la Alta Edad Moderna se refiere también a Europa, aunque se extiende a otros continentes y civilizaciones en la medida en que éstos se relacionan con ella.

Dentro del plan formativo del grado resulta ineludible estudiar cada uno de los periodos históricos. Lógicamente, esta asignatura requiere conocer de forma suficiente los periodos anteriores, y sobre todo la Edad Media. Asimismo, se complementa con la “Historia de la Baja Edad Moderna”. Su conocimiento sienta las bases para el estudio de la “Historia Moderna de España I”, la “Historia de la América Moderna” y las asignaturas optativas: “Cultura y pensamiento en la Edad Moderna” y “Los mundos extraeuropeos en la Edad Moderna”.

La complementariedad con la “Historia de la Baja Edad Moderna” se explica por el hecho de que el objetivo de ambas es que el alumno se familiarice con las características y contenidos esenciales de la Edad Moderna. Ha de conocer, por tanto cuáles son los rasgos que permiten diferenciarla del periodo anterior –la Edad Media– y del posterior –la Edad Contemporánea–, sin olvidar que la historia no se caracteriza únicamente por los cambios, sino también –y en mayor medida– por las permanencias. Así, junto a procesos como el surgimiento del capitalismo y la burguesía, el desarrollo de las Monarquías centralizadas, el Renacimiento o la Reforma, se mantienen básicamente toda una serie de rasgos estructurales de larga duración: la demografía de tipo antiguo –que solo comenzará a cambiar en el siglo XVIII– el predominio del mundo rural y la economía de subsistencia, la sociedad estamental, el peso abrumador del analfabetismo, la sacralización de la existencia. Un segundo objetivo es el conocimiento de las características, procesos, personajes y hechos esenciales. La propuesta y el desarrollo de los temas pretende ser una guía eficaz para el trabajo del alumno, que ha de estudiar teniendo presente que la historia no es una mera acumulación de datos y fechas, sino que las diversas realidades que se analizan están frecuentemente interrelacionadas y se desarrollan de acuerdo con una cierta lógica, lo que permite encuadrarlas dentro de esquemas comprensibles. Entender es mucho más importante que memorizar datos, pero no evita el conocimiento de una razonable base factual, que supone un soporte imprescindible.
 

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