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HISTORIA DE LA BAJA EDAD MODERNA

Curso 2019/2020 Subject code67012076

HISTORIA DE LA BAJA EDAD MODERNA

SUBJECT NAME
HISTORIA DE LA BAJA EDAD MODERNA
CODE
67012076
SESSION
2019/2020
DEPARTMENT
HISTORIA MODERNA
DEGREE IN WHICH IT IS OFFERED
GRADO EN GEOGRAFÍA E HISTORIA
TYPE
OBLIGATORIAS
COURSE
SEGUNDO CURSO
ECTS
5
HOURS
125.0
PERIOD
SEMESTRE  2
LANGUAGES AVAILALBLE
CASTELLANO

PRESENTACIÓN Y CONTEXTUALIZACIÓN

La asignatura “Historia de la Baja Edad Moderna” se imparte en el segundo cuatrimestre del segundo curso del Grado en Geografía e Historia. Es una materia obligatoria que tiene asignados cinco créditos ECTS. El órgano responsable de la docencia es el Departamento de Historia Moderna de la Facultad de Geografía e Historia de la UNED. Su objetivo primordial es la formación sobre este periodo necesaria para la obtención del Grado.

La Baja Edad Moderna va desde la revolución científica que tiene lugar a lo largo del siglo XVII hasta el fin del Antiguo Régimen. Los elementos esenciales que la caracterizan –y la diferencian al tiempo de la Alta Edad Moderna- son sobre todo los que se derivan de dicha revolución: auge del racionalismo, crisis de la conciencia europea, progreso del individualismo, orígenes del pensamiento ilustrado, avance de la descristianización. Junto a ello, dicho periodo viene caracterizado también por la superación de la crisis económica y demográfica que provocaría un desplazamiento del centro de gravedad europeo desde el Mediterráneo al Atlántico, el auge del absolutismo –contrarrestado por las diversas revoluciones de mediados del siglo XVII y el parlamentarismo británico del XVIII-, la ilustración dieciochesca y una política internacional basada en el equilibrio.

El concepto de Edad Moderna es esencialmente europeo, al igual que el resto de las divisiones clásicas, por edades, de la historia de la Humanidad. Lógicamente, por ello, la Baja Edad Moderna se refiere también a Europa, aunque se extiende a otros continentes y civilizaciones en la medida en que éstos se relacionan con ella.

Dentro del plan formativo del grado resulta ineludible estudiar cada uno de los periodos históricos. Lógicamente, esta asignatura requiere conocer de forma suficiente los periodos anteriores. De una manera especial, se complementa con la “Historia de la Alta Edad Moderna”. Su conocimiento sienta las bases para el estudio de la “Historia Moderna de España II”, la “Historia de la América Moderna” y las asignaturas optativas: “Cultura y pensamiento en la Edad Moderna” y “Los mundos extraeuropeos en la Edad Moderna”.

La complementariedad con la “Historia de la Alta Edad Moderna” se explica por el hecho de que el objetivo de ambas es que el alumno se familiarice con las características y contenidos esenciales de la Edad Moderna. Ha de conocer, por tanto cuáles son los rasgos que permiten diferenciarla del periodo anterior –la Edad Media – y del posterior –la Edad Contemporánea –, sin olvidar que la historia no se caracteriza únicamente por los cambios, sino también –y en mayor medida– por las permanencias. Así, junto a procesos como el avance del capitalismo y el auge de la burguesía, el absolutismo, la nueva ciencia o la Ilustración, se mantienen básicamente toda una serie de rasgos estructurales de larga duración: la demografía de tipo antiguo –que solo comenzará a cambiar en el siglo XVIII– el predominio del mundo rural y la economía de subsistencia, la sociedad estamental, el peso abrumador del analfabetismo o la sacralización de la existencia. Un segundo objetivo es el conocimiento de las características, procesos, personajes y hechos esenciales de la Baja Edad Moderna. La propuesta y el desarrollo de los temas pretende ser una guía eficaz para el trabajo del alumno, que ha de estudiar teniendo presente que la historia no es una mera acumulación de datos y fechas, sino que las diversas realidades que se analizan están frecuentemente interrelacionadas y se desarrollan de acuerdo con una cierta lógica, lo que permite encuadrarlas dentro de esquemas comprensibles. Entender es mucho más importante que memorizar datos, pero no evita el conocimiento de una razonable base factual, que supone un soporte imprescindible.
 

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