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Madrid, 1 de abril de 2022




Cocodrilos y tortugas de hace 45 millones de años en Zamora, Salamanca y Soria

Una investigación de la UNED publicada en Historical Biology muestra cómo se produjo en la Península Ibérica la transición entre los ecosistemas dominados por dinosaurios y los que, posteriormente, serán ocupados por faunas modernas

Paleontólogos del Grupo de Biología Evolutiva de la UNED, la Universidad de Salamanca y la Autónoma de Madrid han publicado una actualización del conocimiento de las faunas de reptiles que habitaron las selvas tropicales del noroeste de la Península Ibérica hace 45 millones de años. Durante el Eoceno, la Cuenca del Duero estuvo habitada por una amplia variedad de cocodrilos y tortugas.

Tras la crisis de diversidad que acabó con los dinosaurios hace 66 millones de años, los ecosistemas terrestres se reorganizaron a partir de los linajes supervivientes. Unos millones de años más tarde, en el archipiélago europeo se identifica el desarrollo de selvas tropicales en las que eran frecuentes los cocodrilos, las tortugas, las aves gigantes y una enorme diversidad de mamíferos. En ese momento, en la Península Ibérica existen dos áreas bien definidas, una, al noreste, que presenta faunas semejantes a las del resto de Europa; y otra, al noroeste, que parece quedar aislada y mantuvo un complejo faunístico particular durante muchos millones de años. Los yacimientos que representan a esta área noroccidental se encuentran particularmente bien representados en las cuencas cenozoicas de Oviedo, Miranda-Treviño y, particularmente, en la Cuenca del Duero.

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Cocodrilos del Eoceno de la Cuenca del Duero

Estos yacimientos con vertebrados fósiles del Eoceno de la Cuenca del Duero han sido objeto de una gran cantidad de estudios durante décadas, aunque su composición faunística dista aún de estar bien conocida. Durante los años 80 y 90, una fase de intensa actividad paleontológica dio como resultado múltiples hallazgos de yacimientos en las provincias castellanoleonesas de Zamora, Salamanca y Soria y, como consecuencia, se depositó una abundante colección de fósiles de esta época en la Universidad de Salamanca, que constituye un referente del Eoceno ibérico. Sin embargo, en las últimas décadas, la actividad sobre estas faunas se había ralentizado y muchos de los datos disponibles habían quedado desactualizados y precisaban una revisión.

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Esquema geológico de la Cuenca del Duero mostrando en naranja los niveles Eoceno. Debajo, algunos ejemplares de tortugas del Eoceno de la Cuenca del Duero

En un reciente trabajo publicado en la revista Historical Biology y firmado por el profesor Francisco Ortega, un grupo de investigadores del Grupo de Biología Evolutiva de la UNED, de la Universidad de Salamanca y de la Universidad Autónoma de Madrid ha retomado la información geológica y paleobiológica disponible sobre las faunas del Eoceno de la Cuenca del Duero con el objetivo de establecer una base actualizada que permita impulsar su estudio.

A lo largo de este proceso se ha revisado y puesto al día el conocimiento sobre la estratigrafía y datación de yacimientos clásicos del Eoceno de las provincias de Zamora, como los de Corrales del Vino o Casaseca de Campeán; de Salamanca, como los de Cabrerizos o Aldealengua; y de Soria, fundamentalmente Mazaterón. Además, se han revisado las determinaciones de miles de ejemplares depositados en la Universidad de Salamanca, para ajustar, en una primera aproximación, la fauna de reptiles que habitaron el actual noroeste ibérico hace 45 millones de años.

Los resultados de este análisis muestran cómo se produjo en la Península Ibérica la transición entre los ecosistemas dominados por dinosaurios y los que, posteriormente, serán ocupados por faunas modernas. Durante el Eoceno, una parte de la Península Ibérica estuvo ocupada por selvas tropicales y habitada por una amplia variedad de cocodrilos y tortugas. Los yacimientos más antiguos representan ecosistemas dominados por cocodrilos cercanamente emparentados con los actuales cocodrilos del Nilo y por tortugas dulceacuícolas. Con el paso del tiempo, los cambios climáticos desplazarían el dominio de los ecosistemas hacia cocodrilos terrestres y aparecerán también los primeros representantes de tortugas terrestres de gran tamaño. Esta estructura faunística se mantuvo hasta el final de Eoceno, hace unos 34 millones de años, momento en el que desaparece la mayor parte de la fauna de reptiles y mamíferos endémicos de Europa en este periodo.

Todos estos fósiles depositados en la colección de la Sala de las Tortugas de la Universidad de Salamanca proceden de distintos yacimientos de las provincias de Zamora, Salamanca y Soria y son objeto de una investigación en marcha a cargo del Grupo de Biología Evolutiva de la UNED y la Universidad de Salamanca.

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Itziar Romera Gómez
Edición web: Rafael Carretero del Puerto
Imágenes: Grupo de Biología Evolutiva de la UNED

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