Los asistentes al Curso de Verano sobre patrimonio cultural que se celebra en Ferrol tienen cada día más claro que ésta es una ciudad por descubrir, tanto para los visitantes como para los propios ferrolanos. La sorpresa llega de la mano de expertos que nos revelan, cada uno desde su especialidad, algún aspecto relacionado con el patrimonio que nos permite, poco a poco, ir construyendo un mosaico con fragmentos de esta ciudad.
El director del curso presenta al profesor Vigo Trasancos
Ayer por la tarde el capitán de navío D. Luis Sánchez-Feijoo nos deleitó con un fantástico recorrido por las colecciones del Museo Naval, analizando in situ las muchas piezas que lo componen. Entre bromas y veras, y a través de un relato salpicado de curiosas anécdotas, descubrimos el origen del ancla; nos asombraron las historias de marinos contadas por uno de ellos; y compartimos, durante dos horas, la dureza de la vida en la Armada, cuya presencia ha marcado el origen, el urbanismo y el carácter de la ciudad de Ferrol.
Esta mañana, el profesor Alfredo Vigo Transancos nos enseñó que la historia de Ferrol se puede rastrear en su urbanismo y arquitectura. En ellos se revelan desde los probables orígenes castreños de la ciudad en la Calle del Castro, hasta su esplendor ilustrado en el actual plano del barrio de la Magdalena, pasando por el omnipresnete pasado militar y naval ejemplificado en el Arsenal.
En este recorrido de dos horas supimos que piratas ingleses tan conocidos por el cine de Hollywood como Drake o el Conde de Essex, tuvieron intención de llegar a las costas ferrolanas. Así lo revelan mapas hallados en el Museo Británico. También supimos que valerosos marinos como Churruca, héroe de la Batalla de Trafalgar, dejaron tal impronta en la memoria de sus vecinos, que cuando la ciudad se reinventaba en el siglo XIX se decidieron a dedicarle un monumento, el primero funerario de estas características. Sin duda el siglo XXI puede ser un buen momento para darle a esta ciudad el lugar que merece.