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PERÍODO DE FORMACIÓN
  • Realicé mis estudios en la Facultad de Geografía e Historia de la Universidad Central de Barcelona, licenciándome al finalizar el curso 1980-1981 es decir hace 28 años. Durante este primer período de formación asistí a numerosas campañas de excavaciones y trabajos de campo entre los que destacaré la participación y posterior colaboración en la organización y dirección de los Cursos Internacionales de Arqueología en la ciudad greco romana de Ampurias, donde aprendí la metodología aplicada a excavaciones del mundo clásico, o bien, atendiendo la invitación del Dr. Almagro tuve ocasión de formar parte de la Segunda Misión Arqueológica en el Sudán, financiada por la Fundación Durán-Farrell, donde junto con otros jóvenes arqueólogos españoles excavamos las necrópolis Meroíticas de Emir Abdallah, Shaboon y Dambo en la provincia norte de este país, muy cerca de las pirámides de Meroe.

    Durante el año académico 1977-1978, cursé en la Universidad de la Sorbona de París una serie de seminarios que completaron mi formación académica. Entre ellos señalaré los impartidos por los profesores André Leroi-Gourhan, Yvette Taborin, Denis Vialou, etc..

    La asistencia a cursos y congresos durante estos años fue una de las tareas que me impuse ya que era en estos foros donde se producían los avances más importantes de la Arqueología y de la Prehistoria a la vez eran un complemento para mi formación universitaria. Entre los cursos recibidos destacare los impartidos por diversos profesores en el marco del Instituto de Prehistoria y Arqueología del Museo Arqueológico de Barcelona del que además fui becario en los años 1978 y 1979.

    Este período de formación al que me he referido me llevó a decantarme por una línea principal de investigación a raíz de la participación en la excavación del yacimiento cántabro del Juyo donde la dirección de los profesores González Echegaray y Leslie Gordon Freeman me abrieron a una vía que hasta ese momento no había explorado mucho como es el mundo paleolítico.

    Otra serie de actividades como la asistencia a excavaciones y estudio de materiales del Paleolítico Inferior y Medio fueron las que definitivamente me decantaron por la investigación del Paleolítico. Estas actividades fueron entre otras el estudio dentro de las entonces prácticas obligatorias de Museos de los materiales del Paleolítico Inferior y Medio del valle del Manzanares depositados en el Museo de Barcelona y la asistencia a propuesta del Dr. Almagro, en calidad de Inspector del Ministerio de Cultura junto con otros investigadores españoles a las excavaciones que el equipo americano dirigido por Clark Howell y Les Freeman estaban llevando a cabo en Ambrona donde pude profundizar en la problemática de este yacimiento del Pleistoceno Medio. En esta misma época participe en varias ocasiones en el estudio y clasificación de los materiales musterienses de la Cueva de la Carigüela de Piñar en Granada bajo la dirección del Dr. Gerardo Vega Toscano.

    En esta fase formativa participe asiduamente en varias campañas de prospecciones subacuáticas tanto en la carta arqueológica submarina del norte de la Isla de Ibiza, como en la carta arqueológica del litoral malagueño, y gaditano. En la actualidad con la más alta titulación oficial en buceo profesional, sigo colaborando de forma continuada como asesor con equipos de investigación.

    Paralelamente, a raíz de ser contratado en el año 1981 en la antigua Subdirección General de Arqueología y Etnografía y mi consiguiente traslado a Madrid, empecé a colaborar con las actividades que se realizaban en el Museo Arqueológico Nacional.

    Durante el período de formación me interesé por las manifestaciones cuaternarias lo que me llevó a participar en varias campañas de comprobación exhaustiva las cuevas del Monte del Castillo así como las existentes en la cuenca del río Pas. Así mismo tuve ocasión de visitar algunas cuevas con acceso restringido como son  Trois Fréres, Tuc d'Audobert, el Reseau Clastres de Niaux, Lascaux o la visita de estudio al conjunto de estaciones del Tassili n'Ajjer en Argelia dentro del marco de la primera reunión sobre la conservación de sus representaciones artísticas convocada por la UNESCO dirigida por el profesor Henri Lothe y junto con numerosos especialistas internacionales en arte rupestre y conservación.

    Como decía antes, en el año 1981 fui contratado por la entonces Subdirección General de Arqueologia y Etnografía para dirigir y coordinar el Inventario Nacional de Arte Rupestre encargado por la Comisión Nacional de Arte Rupestre, cuando realmente entré en contacto con la problemática y dinámica del estudio del Arte Rupestre. Realizamos en total 6 campañas de documentación cubriendo toda la Cornisa Cantábrica y la gran mayoría de las estaciones conocidas en la zona extracantábrica.

    Esta labor de documentación tuvo su máximo exponente en la Cueva de Altamira en la que planteamos junto con mis queridos amigos Fernando Piñón y José Latova, a instancias del Ministerio de Cultura varias campañas de seguimiento para comprobar la evolución de su recuperación incluso durante la época en que estuvo cerrada al público. El gran conocimiento que adquirimos de esta cueva nos proporcionó la base para aplicar a fondo todos los criterios documentales elaborados en otras estaciones y de esta forma realizar un ambicioso proyecto que incluía no sólo la documentación exhaustiva de todas las representaciones, la confección de un nuevo plano de distribución del conjunto del techo ya que desde el abate Breuil no se había hecho uno nuevo, así como un análisis de las superposiciones del gran techo, todo ello por encargo del profesor Bernaldo de Quirós a la sazón director del Centro y Museo de Altamira.

    Durante la realización de este estudio, identifiqué en el techo de Altamira la que entonces era la única esquematización femenina del arte parietal español, aunque ahora hay otra en la cueva de Tito Bustillo. Se trata de una pequeña figura incisa que publiqué en el Homenaje al profesor Eduardo Ripoll en la revista Ars Praehistorica. Este hallazgo tuvo una amplia repercusión en obras de especialistas en el tema de las representaciones femeninas en el arte paleolítico como H. Delporte y G. Bosinski.

    Precisamente la ostentación de la secretaria de la mencionada revista, dirigida por E. Ripoll, me permitió entrar en contacto con numerosos investigadores del Arte Rupestre tanto nacionales como internacionales que me facilitaron al acceso a estudios novedosos.

    Otro tema en el que centré mi interés era el relativo al Origen y Evolución del Hombre. Por este motivo en el año 1984 y por indicación del profesor Manuel Martín Bueno a la sazón subdirector General de Arqueología del Ministerio de Cultura, entré en contacto con el profesor H. De Lumley con objeto de traer a España la exposición que sobre este tema se había montado en Francia. El Ministerio de Cultura me nombró coordinador de esta muestra y me encargó la traducción y adaptación al castellano del catalogo, así como de los numerosos carteles explicativos. Esta exposición que tanto éxito tuvo en Madrid y Barcelona me permitió profundizar en las más recientes investigaciones paleoantropológicas acercándolas al gran público a través de varios artículos que publiqué en diversas revistas. Recientemente he retomado el tema impartiendo un curso del Programa de Formación del Profesorado como veremos más adelante.

    A pesar de que hasta ese momento me había decantado fundamentalmente por el Paleolítico Inferior y Medio, hubo una serie de circunstancias que hicieron interesarme por el Paleolítico Superior y más concretamente por el Solutrense, lo que me llevó a plantearme una Tesina sobre dicho tema.

    Mi padre, el profesor Eduardo Ripoll, me planteó la posibilidad de estudiar los materiales inéditos de la Cueva de Ambrosio que el había excavado en los años 60, poniendo a mi disposición dichos materiales así como la abundante documentación inédita existente.

    La posibilidad de conocer La Cueva de Ambrosio, me llevó a participar en esta misma época en unas prospecciones en la comarca velezana, dirigidas por Carmen Cacho y Gerardo Vega y fue entonces cuando decidí iniciar una serie de campañas sistemáticas de excavación que pudiesen clarificar un poco la secuencia estratigráfica de esta estación, que el estudio de los materiales y la documentación antigua no conseguían aclarar.

    La Memoria de Licenciatura con el título El Solutrense de La Cueva de Ambrosio (Vélez-Blanco Almería) campaña de 1963 Dirigida por el fallecido Dr. Manuel Fernández Miranda, la defendí en la Universidad de León en Junio de 1984 obteniendo la calificación de Sobresaliente por unanimidad. Este estudio fue publicado como una monografía en la serie Excavaciones Arqueológicas en España del Ministerio de Cultura, en el año 86.

    Siguiendo la línea de investigación iniciada durante la elaboración de la Memoria de Licenciatura y gracias a los conocimientos adquiridos en todas las excavaciones a las que había asistido y había dirigido, empecé a plantearme la elaboración de la Tesis Doctoral. Se trataba de aplicar todos los conceptos y nuevas técnicas desarrolladas y aprendidas durante los años de formación a una región muy rica arqueológicamente, como es el Sureste de la Península Ibérica y más concretamente en La Cueva de Ambrosio. 

    La Tesis Doctoral con el título La Cueva de Ambrosio (Almería, Spain) y su posición cronoestratigráfica en el Mediterráneo Occidental, dirigida por la también fallecida Dra. Victoria Cabrera, la defendí en Julio de 1987 en la UNED. El Tribunal presidido por el profesor F. Jordá Cerdá, y otros  especialistas en Paleolítico Superior, que otorgaron la máxima calificación obteniendo además ese mismo año el Premio Extraordinario de la Facultad de Geografía e Historia de la U.N.E.D. La Tesis Doctoral, en la que introdujimos algunos cambios y modificaciones fue publicada en 1988 en la serie Internacional de British Archaeological Reports.

LA CUEVA DE AMBROSIO:
  • En este trabajo traté de examinar el problema del complejo cultural solutrense en la Península Ibérica y Sureste francés con objeto de establecer una secuencia de su desarrollo en estas zonas. A través del conjunto de análisis y estudios, conseguí establecer un modelo cronoestratigráfico que servía para el Levante español y que de alguna forma complementaba el existente para Les Mallaetes y El Parpalló.

    La revisión realizada muestra una clara diferencia industrial entre dos zonas divididas por un teórico eje que discurriese desde la desembocadura del Tajo hasta la zona del Ródano apareciendo de forma más o menos intrusiva el ámbito catalán. Las diferencias se basan fundamentalmente en la existencia o no de retoque plano sobre las puntas de muesca y el aspecto "más clásico" de las industrias. Esta divergencia se acentúa en el último momento del Solutrense, que en área mediterránea introduce unas piezas muy características como son las puntas de aletas y pedúnculo y las puntas de muesca de retoque abrupto.

    En la Cueva de Ambrosio, en la que llevamos trabajando más de 25 años, con numerosas interrupciones burocráticas, hemos hallado una sucesión estratigráfica muy completa que abarca desde el Solutrense Medio hasta el Solutrense Superior Evolucionado. Quiero destacar aquí una zona en la que hemos estado trabajando en los últimos años, que se incluye dentro del horizonte cultural Solutrense Superior Evolucionado y que denominamos como la microestratigrafía. Se trata de una acumulación de 22 capas o subniveles correspondientes a 11 niveles de hogares en una potencia de 56 cm. Son niveles dobles, formados por una capa de cenizas de color negro y una capa de color anaranjado o blanco, consecuencia de la cocción y rubefacción de las arcillas infrapuestas. Son unos niveles extremadamente ricos en cuanto a material arqueológico con concentraciones de más de 10.000 restos de talla por metro cuadrado en cada una de las mencionadas capas.

    Cabe destacar en la Capa 2, la existencia de una estructura de combustión claramente delimitada mediante bloques y que tiene la característica de ser de doble cubeta. Una de ellas la he interpretado como un hogar culinario y la otra como un hogar para el calentamiento de productos de talla. Entre los dos senos hallamos una placa caliza pintada con ocre rojo y encima una diáfisis de ciervo con una serie de incisiones rítmicas.

    Las numerosas reuniones científicas habidas tras la lectura de la tesis doctoral me permitieron dar a conocer los resultados obtenidos en la Cueva de Ambrosio, relacionados con la misma. Entre ellos destacaré la comunicación presentada en el Cenquieme Colloque du Silex celebrado en Burdeos con el titulo Les industries solutréennes de La Cueva de Ambrosio, et son rapport avec les sources de matiére prémiere, redactado junto con André Moralá o bien el amplio resumen traducido al alemán con el titulo Die stratigraphischzeitliche Einordnung der Cueva de Ambrosio in Almeria, presentado en el X Congreso Internacional de la U.I.S.P.P. celebrado en Mainz en el que se daba a conocer la secuencia estratigáfica y las dataciones para cada uno de los horizontes ocupacionales y que lamentablemente sigue en prensa y no creo que nunca se publique. En los dos congresos organizados por el Departamento de Prehistoria de la UNED en los Centros Asociados de Ceuta y Cervera tuve ocasión de presentar sendas comunicaciones sobre el tema.

    Es a partir de la edición de la tesis doctoral cuando se inicia la tercera fase investigadora cuyos principales hitos voy a señalar a continuación. En el año 88 y atendiendo a una invitación del profesor Janus Kozlowski, preparé una ponencia sobre Le Solutréen dans le Sud de la Péninsule Iberique, para ser presentada en el congreso sobre Les industries a pointes foliacées du Paléolithique Supérieur Européen celebrado en la Jagielonsky Universytet de Cracovia dentro del marco de la 8ª comisión de Paleolítico Superior de la U.I.S.P.P. en la que revisabamos la dinámica del Pleistoceno Superior Final. Otra publicación a señalar  generada por la Tesis Doctoral es el artículo Le gisement de La Cueva de Ambrosio: nouvelles apportations au solutréen de la Péninsule lberique, encargado por el profesor De Lumley para su publicación en la revista L'Anthropologie..

    En todos los proyectos de investigación que he llevado a cabo, siempre ha habido una faceta docente impartiendo seminarios sobre cuestiones puntuales relacionadas directamente con el estudio o bien sobre análisis específicos aprovechando la presencia de miembros del equipo interdisciplinar

    Ha sido en los últimos 16 años cuando la especialización en la línea de investigación del arte rupestre se ha hecho más patente al encontrarme involucrado en el estudio de algunos conjuntos artísticos de gran importancia como pueden ser el arte paleolítico de La Cueva de Ambrosio descubierto en el año 1992.

    Las manifestaciones artísticas parietales se distribuyen en tres paneles. El panel I se sitúa en el área exterior del abrigo, mientras que el II y el III se localizan en el fondo de la cavidad y en una posición claramente inferior.

    Entre los grabados del panel I, aparece una excelente silueta de caballo, una representación de ave, posiblemente una perdiz, un protomos de bovido y otro de caballo, así como otros trazos de difícil interpretación. En la parte inferior del panel existen pinturas, poco visibles a causa de una colada calcítica y por el momento sólo hemos identificado un protomos de caballo que fue publicado en las actas del congreso de arte esquemático. En el panel II hemos identificado un espléndido caballo en ocre rojo que alcanza los 80 cm de longitud, otros dos caballos grabados con luengas barbas, un protomos de caballo pintado en negro y numerosas líneas incisas en trazo múltiple, así como otros restos pictóricos muy dañados. En el panel III solamente hemos identificado un ideomorfo pintado en ocre rojo.

    La excepcionalidad del hallazgo reside en el hecho de poder interrelacionar perfectamente estas muestras de arte con los niveles arqueológicos claramente definidos desde el punto de vista cultural y cronológico. A la izquierda de la imagen  se conserva un retazo del sedimento intacto que cubría los distintos paneles. Así los niveles I, II y III que suman una potencia de 2,97 m. serían los que cubrirían el panel I y el panel II.

    El panel III, situado a la misma altura que el panel II, únicamente estaría cubierto por el nivel II y III ya que la bóveda del abrigo en esta zona es muy baja.

    Este hecho solamente se produce en otras dos estaciones como son La Viña, estudiada por el profesor Javier Fortea o la Tête du Lion, y por lo tanto se pueden fechar con total precisión.

    En el Coloquio dirigido por los profesores J.M. Fullola y N. Soler en Banyoles en 1995, presentamos varias comunicaciones relacionadas con La Cueva de  Ambrosio. El Proyecto de investigación velezano ha generado a nivel docente e investigador varios trabajos de investigación así como tesis doctorales.

    Desde hace varios años estoy colaborando con Fréderic Bazile y Guillaume Boccaccio para analizar las relaciones existentes entre el Solutrense extracantábrico y el Salpêtriense del Languedoc. Esta colaboración ha dado sus frutos en la Tesis doctoral del Dr Boccaccio leída en el 2006.

    Sigo vinculado a este importante yacimiento, donde durante los años 2002 y 2003 he dirigido los trabajos de musealización por encargo de la Junta de Andalucía, con el fin de recuperar este importante yacimiento arqueológico y sus manifestaciones artísticas y facilitar la visita de los ciudadanos. Los trabajos de rehabilitación, las nuevas dataciones radiocarbónicas, así como algunas nuevas figuras, fueron presentados recientemente en el marco Primer Congreso arte esquemático en la Península Ibérica, organizado en la comarca de los Vélez organizado por el profesor Mauro Hernández y don Julián Martínez.

    Fue el hallazgo de numerosas plaquetas grabadas en los yacimientos del Tossal de la Roca y Cova del Barranc y de un compresor retocador grabado -la primera pieza de arte mueble encontrada en la Cueva de Ambrosio-, las que me introdujeron en el complejo mundo del Arte Mueble. El estudio de todas estas piezas procedentes de una zona carente, entonces, de manifestaciones parietales y por tanto de gran significación, salvo la ingente colección de plaquetas del Parpalló,  generó un articulo en la revista Trabajos de Prehistoria y la comunicación L'Art mobilier du Paléolithique mediterranéen espagnol: quelques nouvelles découvertes presentada en el Coloquio Internacional de  Arte  Mueble Paleolítico celebrado en Foix y Le Mas d'Azil en 1987.

  • DOMINGO GARCÍA
    • Otro hallazgo de gran interés fue el conjunto de arte paleolítico al aire libre de Domingo García en Segovia, descubierto en 1992, estación en la que ya se conocía desde 1975 el caballo martilleado estudiado por los profesores R. Balbín y A. Moure. Junto con Luciano Municio llevamos a cabo un proyecto de documentación sistemática de todas las representaciones paleolíticas.

      El conjunto presenta una cierta unidad crono-cultural, que podemos encuadrar en un Solutrense Superior Final o bien en un Magdaleniense Inicial basándonos en las convenciones estilísticas observadas en determinadas figuras. Las representaciones solutrenses, que son la mayoría, presentan el morro y belfo ligeramente en forma de "pico de pato" en el caso de los caballos; la cabeza y el cuerno delantero de los cápridos están realizados mediante un único trazo, estando ausente el que uniría los dos cuernos. Algunos de los despieces interiores como pueden ser las crineras o las líneas ventrales aparecen también en algunas plaquetas solutrenses de la cueva del Parpalló. Sin embargo, son las extremidades -todas ellas acabadas en sendos trazos más o menos paralelos que nos circunscriben la atribución cultural solutrense.

      Otras figuras presentan algunas convenciones que podemos considerar más avanzadas. Tal es el caso de la cierva de la roca 39 con trazos múltiples,  muy similares a los de los omoplatos de la cueva del Castillo y Altamira o el protomos de caballo de la roca 37 que  también contiene algunos trazos múltiples tal y como podemos ver en otras representaciones parietales de la cornisa cantábrica.

      Entre las especies representadas en el conjunto de Domingo García y dentro del número total de figuras identificadas destaca el elevado porcentaje de équidos. El segundo grupo es el de los indeterminados. Por último están los cérvidos y caprinos mantienen unos índices muy similares, en torno al 15%, siendo los bóvidos la especie menos representada con tan sólo el 7,9% del total.

      El conjunto está compuesto por un total de 116 figuras perfectamente identificadas, otras 400 en estado tan fragmentario que es imposible su adscripción zoológica y más de 13.000 conjuntos de trazos inconexos.

      Hasta hace unos años la meseta castellana era considerada como un lugar inhóspito que nuestros antepasados evitaban precisamente por las extremas condiciones climáticas. Sin embargo desde hace algo más de quince años, las investigaciones que se están llevando a cabo en varias zonas de la actual comunidad autónoma de Castilla y León y en Portugal, han demostrado que aquella premisa era totalmente errónea ya que paulatinamente han ido apareciendo en todo el interior peninsular nuevas evidencias del Paleolítico Superior.

      El conjunto de arte paleolítico al aire libre de Domingo García debe valorarse por su entidad, en el ámbito de otros descubrimientos relativamente recientes como Siega Verde, el valle de Foz Côa y otros y en el contexto del interior peninsular. La práctica ausencia de yacimientos atribuibles al Paleolítico Superior en el área de la Meseta como veremos luego, dificulta se atribución cultural.

      La existencia de un mismo estilo en una amplia zona geográfica, sugiere una unidad al menos cultural en la cuenca del Duero a finales del Pleistoceno que puede ser reflejo de su poblamiento como una posible vía de comunicación desde la costa atlántica hacia el interior de la meseta.

      Recientemente he identificado un nuevo caballo martilleado, muy fragmentario, también en la roca 12 y cuyo estudio ha sido publicado en la sesión organizada por el profesor Germán Delibes en homenaje al fallecido amigo José Luis Argente.

      Este Proyecto de Investigación generó la edición de una monografía que fue coeditada por la Junta de Castilla y León y la UNED en 1999 con el título: Domingo García. Arte rupestre paleolítico al aire libre en la Meseta Castellana.

      La problemática del arte rupestre al aire libre, como todos saben, generó una gran controversia entre los defensores y detractores de su existencia, y su antigüedad y autenticidad y esto me llevó a participar en varias reuniones como el NEWS95 International Rock Art Congress celebrado en Turín y Pinerolo y organizado por el profesor Darío Seglie, donde presenté una de las ponencias inagurales con el título Qualq’une nuove scoperte di arte paleolítica nell’ sud de l’Spagna o en el Congreso Internacional de Arte Rupestre de Cochabamba en Bolivia celebrado en 1997 y organizado por Matthias Strecker del SIARB, donde expuse en sendas ponencias, los más recientes resultados de la investigación del arte paleolítico español, llevados a cabo en el marco del Laboratorio de Estudios Paleolíticos, o el International Rock Art Congress celebrado en Ripon (Wisconsin, Estados Unidos) en 1999, organizado por el profesor Jack Steinbring, donde presenté una ponencia con el titulo Ten Years of Palaeolithic Rock art studies in Spain.

      La importancia de estos hallazgos hizo que diversos editores me solicitaran varios trabajos para difundirlos en el mundo anglosajón, muy interesado por otra parte en la polémica antes mencionada. Entre ellos destaco el articulo solicitado por Chris Chippendale con el titulo Chronostylistic elements for dating the open-air rock art site of Domingo García, para ser publicado en Antiquity, o la extensa síntesis publicada en la serie Oxbow Monograph. Así mismo he elaborado varios Referees de trabajos controvertidos como puede ser el publicado en el Cambridge Archeological Journal.

  • LA FUENTE DEL TRUCHO
    • Las nuevas campañas de documentación en La Fuente del Trucho, en Huesca se iniciaron en el año 2000 a raíz de una visita  junto con Vicente Baldellou donde se planteó la posibilidad de volver a retomar el estudio de esta cavidad que sigue estando inédita a pesar de haberse encontrado en 1979, a través de un proyecto de investigación. Inmediatamente procedimos a solicitar el correspondiente permiso y subvención a la Diputación General de Aragón.

      Hemos llevado a cabo tres campañas de documentación en las que hemos identificado un total de 140 figuras aplicando una metodología mixta entre digital y convencional

      En La Fuente del Trucho (Huesca) hemos podido distinguir algunas imágenes ocultas bajo la capa de manganeso o cubiertas por una fina película de polvo, además de definir algunos trazos confusos utilizando iluminación ultravioleta y película infrarroja.

      Las siluetas de manos son las representaciones más numerosas (30%), seguido por las series de puntuaciones organizadas o ideomorfos que suponen un (10%), a continuación se encuentran los équidos (7,8%) y el resto de figuras tienen una menor representatividad.

      Los trabajos de documentación en el campo están actualmente interrumpidos ya que estamos a la espera que se proceda a la limpieza técnica de todas las superficies cubiertas por manganeso y a su expropiación. Sin embargo los trabajos de gabinete continúan con el material gráfico con el que contamos. En breve se editará la correspondiente monografía.

      Dentro del marco de colaboración con el Proyecto para estudiar las manifestaciones rupestres de las sierras que rodean la antigua Laguna de la Janda en Cádiz, desarrollé varias actividades entre las que destaco la campaña de excavaciones en el yacimiento de las Cuevas de Levante, descubriendo uno de los primeros indicios de Paleolítico Superior en Cádiz, como pueden ser un conjunto de puntas de aletas y pedúnculo y puntas de muesca además de raspadores y buriles diedros de ángulo.

      Paralelamente y durante una visita de estudio a la cueva del Tajo de las Figuras, conocida por sus representaciones esquemáticas identifiqué una serie de grabados superopaleolíticos que siempre aparecen infrapuestos a la secuencia artística esquemática pintada. Este hallazgo fue objeto de varias publicaciones.

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