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Laudatio de Ulrich Beck, Doctor Honoris Causa por la UNED 
Por José Félix Tezanos
Catedrático de Sociología de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología. UNED

El profesor Ulrich Beck es, posiblemente, la figura más conocida de la Sociología actual. Su popularidad no es fruto solamente de sus colaboraciones habituales en algunos de los más prestigiosos diarios europeos, entre ellos El País, en España, o de su participación en programas de radio o televisión, sino que el profesor Ulrich Beck ha adquirido una relevancia específica, debido a que es autor de una obra científica y académica importante, en la que ha logrado conjugar el rigor en los enfoques con una notable capacidad para centrar sus análisis en algunos de los problemas centrales de nuestra época, aportando formulaciones y propuestas de indudable
alcance innovador.

Por ello, la Sociología del profesor Ulrich Beck es una Sociología viva y relevante, que ha logrado suscitar la atención de un círculo de lectores más amplio que el propio de los ambientes académicos.

El profesor Ulrich Beck es Catedrático de Sociología de la Universidad de Munich, donde dirige el Instituto de Sociología. Entre sus libros más conocidos se encuentran: La sociedad del riesgo, La democracia y sus enemigos, ¿Qué es la globalización?, Un nuevo mundo feliz, La precarización del trabajo en la era de la globalización y La sociedad del riesgo global. Sus últimos libros publicados en español conforman una trilogía integrada por: Poder y contrapoder en la era global (2004), La mirada cosmopolita o la guerra es la paz (2005) y La Europa cosmopolita: Sociedad y política en la segunda modernidad (2006). Trilogía que ha contribuido a establecer los fundamentos de una Ilustración cosmopolita, realizando una nueva lectura del concepto de “realismo cosmopolita”, como en su momento ocurrió con otras nociones sustantivas utilizadas por el profesor Beck para analizar la índole de las transformaciones ocurridas bajo el impacto de la globalización, como la sociedad del riesgo, o la modernidad reflexiva.

Asimismo, Ulrich Beck ha publicado varios libros en  colaboración con su mujer, Elisabeth Beck Gernsheim, también una reputada científica social; entre ellos El normal caos del amor (1995) y La individualización (2000).

Uno de los principales riesgos de la Sociología de nuestro tiempo es caer en la irrelevancia y en el enclaustramiento técnico y erudito de un saber alejado de los problemas concretos y reales que afectan a las sociedades y a los ciudadanos de nuestra época. La repetición hasta el infinito, y casi hasta la náusea, de los argumentos y enfoques de los grandes sociólogos del pasado, los estériles empeños exegéticos y las tendencias hacia la focalización aislada y pretendidamente neutra de micro-problemas, abordados a partir de enfoques metodológicos “de escuela”, o de sofisticados tratamientos matemáticos –cuantitofrénicos– que hacen prácticamente
incomprensibles los resultados ofrecidos, plantean el riesgo de que la Sociología se acabe convirtiendo en una planta de invernadero, cuyo trabajo solamente interese a los propios sociólogos y cuyo futuro no es otro que agotarse en la oscuridad de los espacios cerrados.

De ahí la importancia del papel de sociólogos como Ulrich Beck y su esfuerzo intelectual por situar a la Sociología en el siglo XXI, por priorizar la atención en torno a los grandes problemas de nuestra época, por innovar los enfoques y los análisis, con conceptos y desarrollos teóricos capaces de dar cuenta de lo que acontece en nuestra época –no en el siglo XIX o en la primera mitad del siglo XX– y, en definitiva, por profundizar en las nuevas perspectivas de cambio y en las grandes tendencias de futuro.

De entre sus muchas contribuciones importantes, junto a sus análisis sobre la “modernidad reflexiva” y “el Estado cosmopolita”, es obligado destacar en este acto su concepto de “la sociedad del riesgo”, que le ha llevado al profesor Beck a resaltar que las sociedades postmodernas están asumiendo una carga de riesgos que deriva de la propia lógica interna que está guiando el actual curso económico y social: las incertidumbres que se suscitan en modelos que no son capaces –y ni siquiera pretenden– garantizar un crecimiento sostenible en términos de equilibrios ecológicos y sociales, las consecuencias que se derivan de un deterioro de las condiciones laborales, que el profesor Beck tildó en su día de proceso de “brasileñización” del trabajo, los problemas de articulación y representación política en el contexto de un orden económico globalizado deficitario de instrumentos equilibradores de intereses y necesidades, las nuevas formas de vivir la individualidad en sociedades sometidas a complejos procesos de cambio y de transformación de los sistemas de valores y creencias, conforman un panorama de incertidumbres y de riesgos, que no pueden ser conjugados con el viejo-nuevo exorcismo de la exaltación de los valores de la mera eficiencia y de una pretendida competitividad que absolutiza el objetivo de la obtención de beneficios.

De acuerdo a la lógica de tales enfoques, podríamos sostener también que el cáncer es un proceso sumamente eficaz. Y ciertamente lo es en la reduplicación de células poco apropiadas para los equilibrios y la buena funcionalidad de todo el organismo como conjunto. Por eso, cuanto más eficaz es, más nocivo y letal resulta. El problema es que el cáncer sólo mira para sí mismo, sólo trabaja para sus propios intereses egoístas y aislados, para sus propias células.

Me gustaría terminar resaltando que algunos de los conceptos y las apreciaciones analíticas del profesor Beck han acabado formando parte de la conciencia social de la opinión pública ilustrada de las sociedades avanzadas de nuestro tiempo, conformando algunas de las metáforas y las imágenes interpretativas sobre el actual curso social. Y si me permiten traer también aquí una de las imágenes interpretativas de otro notable sociólogo europeo, la conciencia, más o menos precisa o difusa, de que nos encontramos en “sociedades de riesgo en un mundo desbocado” forma parte ya de un estado de opinión asentado.

El profesor Ulrich Beck ha sabido dotar a su “Sociología de los problemas y las realidades concretas de nuestra época” de un indudable alcance teorético. Ha conjugado, en definitiva, las exigencias de rigor académico y científico, con la relevancia de los temas abordados y, desde dicho rigor y relevancia, ha logrado que su obra alcance una destacada proyección pública, contribuyendo, de esta manera, a prestigiar y potenciar el papel que la Sociología puede tener en la actual etapa de evolución de nuestras sociedades. Lo cual, a juicio de los profesores de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología y de los máximos responsables del Consejo de Gobierno de la UNED, le hacen merecedor de una alta distinción de nuestra Universidad, como es el Doctorado Honoris Causa que se le otorga en este acto académico.